Festival Split Screens: Crónica II — Nostalgia por Tony Soprano

El ruso, la prostituta de lujo y el caníbal cerraron el certamen

Sin balas de estreno en la recámara tras las gastadas con la premiere mundial de The Deuce y la proyección de The Sinner (cuyo piloto ya comentamos en la crónica del Festival de Tribeca), el nuevo festival neoyorquino Split Screens optó por rellenar sus otras jornadas tirando de material de archivo para regocijo del seriéfilo, movimiento redondeado con la presencia de los principales responsables de ese material de adoración y debate.

No hay que entender este enfoque en la programación como un parche ante la imposibilidad de presentar nuevas producciones, sino la oportunidad única de profundizar en episodios de series queridas bajo la lupa privilegiada y autorizada de los que los artífices. En definitiva, nuevos senderos sobre los que construir una realidad imparable, los festivales de series.

Así pues, no hubo nada de deshonesto o inapropiado en organizar una reunión con Steve Buscemi, Terence Winter y David Chase con motivo de la revisión del capítulo de Los Soprano, Pine Barrens (el del “Ruso”), uno de los más recordados por los fans de la emblemática serie de la HBO.

Matt Zoller Seitz, David Chase, Steve Buscemi y Terence Winter, durante la charla. (Fuente: Split Screens)

Abro aquí un pequeño paréntesis para corroborar la aureola mítica alrededor de David Chase, el invitado homenajeado de esa jornada particular; efectivamente, el capo de Los Soprano es un ser esquivo, enigmático, parco en palabras, cortante, de poso malhumorado, con una fisonomía que encajaría como villano en muchas películas, pero las pocas veces que abrió la boca, además de aumentar su aura de ser mitológico, sumió a los presentes en una risotada acelerada mediante su también legendaria ironía. Cierre del paréntesis.

Los secretos del capítulo en cuestión fueron principalmente desvelados por Terence Winter, guionista de la serie, y Steve Buscemi, director de ése en concreto. Fue Chase quien pensó en el de Reservoir Dogs tras ver su trabajo detrás de las cámaras en Trees Lounge.

Entre numerosas anécdotas, el último contó con cierta gracia que el vaho que se aprecia en las escenas en la nieve tuvo que ser construido mediante efectos visuales, dado que no hacía el suficiente frío ese día, recalcando la cierta guasa que tuvo que algo tan poco habitual en esa época lo usaran para algo tan nimio. Entre Winter y Buscemi recordaron también lo complicado que fue convencer a James Gandolfini para que se removiera el pelo para una de las escenas.

Paulie, el ruso y Christopher, en ‘Los Soprano’.

Aunque, como es obvio, la principal pregunta lanzada por Matt Zoller (moderador y programador del festival), la más inmediata si no recuerdo mal, fue sobre la suerte del ruso: “¿Te han dejado nunca de preguntar sobre el ruso?”. Por su parte Chase zanjó la pregunta con un NO tajante, con lo que Zoller fue hábil reformulando su pregunta: “¿Por qué es tan importante saber lo que le sucede al ruso?” Chase respondió: “ No lo sé. Siempre he creído que el episodio era una especie de cuento de hadas”.

Para cerrar el círculo a la velada alrededor del ruso, Zoller tuvo el gracioso detalle de regalar a los tertulianos una camiseta en la que rezaba: “Stop asking me about the Russian (parad de preguntarme por el ruso)”, a lo que Chase respondió con su agudo humor contenido: “bueno, ahora esto puede significar otra cosa” (haciendo referencia al Russian Gate).

La charla sobre ‘The Girlfriend Experience’. (Fuente Simon Luethi)

Mismo esquema utilizado para desmenuzar el capítulo final de The Girlfriend Experience, seleccionado por Zoller por ser, si no recuerdo mal la exactitud de sus palabras, uno de los episodios más inusuales, fascinantes y arriesgados (en sus múltiples capas de profundidad dramática) de la pasada temporada. La dupla detrás del producto, Lodge Kerrigan (presente en la sala) y Amy Seimetz (presente vía Skype, al encontrarse trabajando en ese momento en el set de rodaje de la segunda temporada), desveló con detalle los secretos de ese episodio, de la serie y de la segunda temporada en construcción.

Ambos recordaron que no se conocían previamente, pero que Steven Soderbergh los propuso para la adaptación televisiva de su película de 2009. Los showrunners describieron el capítulo final como una representación teatral; el personaje interpretado por Riley Keough está interpretando una función (pornográfica) para uno de sus clientes. También apuntaron que el episodio está en cierto modo desvinculado del arco dramático de la temporada, subrayando que va un poco por libre.

Kerrigan, por su parte, afirmó que no piensa en el público ni como cineasta ni como showrunner (ambos proceden del cine indie, como se aprecia en las sutilezas del texto y la estética de la serie). Los dos, a veces con ideas opuestas, coincidieron que en la vida no todo el significado se destapa, son partidarios de que el espectador participe en averiguar ciertos vericuetos dramáticos de sus tramas y personajes.

Aunque lo más interesante fue conocer los primeros detalles de la segunda temporada. Para ésta, los dos creadores se han dividido hasta el punto de que cada uno escribe y rueda seis capítulos, con apenas ligeras conexiones entre los dos relatos orquestrados. De hecho, aún no saben si se irán intercambiando en el orden de la temporada, o se lanzarán por bloques, primero los seis de uno y luego los otros seis. También confirmaron que la serie girará alrededor de dos prostitutas distintas a la que interpretaba la nieta del Rey del rock.

La sesión sobre ‘Hannibal’. (Fuente:Simon Luethi)

Y concluimos el recorrido por la primera edición del Split Screens con otra cita especial, la dedicada a Hannibal y su memorable capítulo final. Ante un platea petada de “Fannibals”, varias personalidades y el propio Bryan Fuller, vía Skype, repartieron sus opiniones alrededor de la añorada serie de la NBC. El impacto de ver a Fuller en pantalla grande puso en relevancia dos factores: ríete de Tom Cruise, porque Fuller, a sus 47 añazos, se gasta un look nerdy cursando el segundo año en el campus que ya quisiéramos todos a su edad. Igual de llamativa resultó la camiseta que llevaba y que confirma una de las teorías que han perseguido la serie: en ésta se veía a Hannibal Lecter besándose con Will, así que el sustrato homoerótico es más que una fabulación de flipados.

Aunque las disquisiciones no fueron por ahí. Fuller soltó que su idea para una nueva temporada (la cual se podría hacer realidad más pronto que nunca) giraría alrededor de un nuevo capítulo entre Will y Hannibal de gran interés. Sin profundizar demasiado en su naturaleza, Fuller confirmó que había presentado la idea tanto a Mads Mikkelsen como a Hugh Dancy y que ambos parecían interesados. Un pitch que se resumía con la golosa frase: “Inception meets Angel Heart (El corazón del ángel)”.

Entre los otros tertulianos subidos al escenario destacaron la democracia que se respiraba en el set, apuntando la flexibilidad del jefe de la serie para aceptar sus ideas. También repasaron la cantidad de easter eggs que pueblan los episodios de las tres temporadas, referencias pop múltiples, algunas de profundo sustrato cinéfilo, como El conformista de Bernardo Bertolucci.

Por su parte, un Fuller hablador y bromista, y muy generoso con los fans acérrimos en la sala, declaró sin velos su admiración por David Lynch y la influencia de éste en la serie. Aunque cuando le preguntaron por la nueva Twin Peaks, confirmó que aún no la había empezado.

Y con un aparatoso selfie final de todos los fans y Fuller al otro lado de la pantalla terminaron la charla y la primera edición de un festival que ya ha confirmado su vuelta el próximo año.

El selfie de los Fannibals. (Fuente: Lou Aguilar)