Series Macarras: La voz que te hace macarra

Si quieres impresionar, debes tener “la voz”, como los protagonistas de ‘Chicago PD’

Jason Beghe, protagonista de ‘Chicago PD’.

Aquí, una que se ha tragado todos los concursos musicales como The Voice o American Idol (y digo tragado porque los veo con ansia viva), hicieron que me diera cuenta de la importancia de lo que los yanquies llaman “Raspy Voice”. ¿Te acuerdas de Phoebe con flema cantando Smelly Cat? Hasta ella sabía que con esa voz ganaba puntos.

Las voces cortantes, cascadas, de fumador de los años 40, son sexys. Tal cual. Pero no solamente tienen esa cualidad, también sirven para impresionar.

Muchos sabéis de mi afición a ver series que no aportan nada a mi existencia y Chicago PD es una de ellas. ¿Es una gran serie? No. ¿Sus cliffhangers te cortan la respiración? No. Ahora bien, es la serie que, sólo con oír hablar a dos de sus protagonistas, sabes que vienen problemas y a mí este detalle me gana la batalla.

Jason Beghe no es un gran actor, con sus andares de mecedora y su cara cuarteada, pero puede hacer el papel que quiera en su vida y lo seguiré viendo. ¿Por qué? Por su mirada, su mentón cuadrado y la voz.

Pocos quedamos que le recordemos por ser el novio de Matt en Melrose Place o el de Demi Moore en La teniente O’Neil, pero a mí ya me marcó. Ahora, en Chicago PD, es Hank Voight, el jefe supremo y el más macarra de todos.

Sobreactuaciones, guiones más que vistos… No es una serie de policías que sorprenda, pero la ves por él. Sabes que, aunque está del lado de la ley, tiene un carácter ambiguo y salvaje que roza la línea entre el bien y el mal. Al igual que le pasaba a The Shield, pero sin llegar a su altura ni en la cabecera, es un equipo de élite que hace lo que sea con tal de mantener las calles limpias de delincuencia.

El tono del protagonista de Chicago PD siempre es amenazante y es lo que le permite que tenga a todos calladitos sin rechistar. Voight pregunta ¿cómo te va el día?, y tú le cuentas hasta a qué hora tenías sed y se te doblan las rodillas. Las voces cortantes, que parecen que se han comido una vidriera de la Catedral de Santiago, tienen además su lado sexy y él gana puntos sólo con esta cualidad. Si no, este hombre sería más que corriente rápido. Con esa voz no te puede temblar el pulso al disparar ni al vapulear a un delincuente de medio pelo. Esa voz raspada te hace estar por encima del resto

Ahora bien, la que tiene claro que su voz es su don es Sophia Bush y sabe cómo utilizarla.

No nos equivoquemos. Sophia Bush podría ser muda e impresionar al más pintado, pero con esta cualidad ya se sale del mapa. Es espectacularmente guapa, pero una actriz bastante lineal. Esta chica, si le dulcificaran la voz, podría salir de protagonista en Chicago Med o Chicago Justice, que es lo peor en actores y actrices desde hace años. De hecho, de vez en cuando hace algún cameo para juntarse con los actores de su nivel y sobresalir un poco con su tono de voz.

No me puedo olvidar que, en esta sección de series macarras, te debo recomendar Chicago PD, y lo hago, desde la absoluta convicción, de que si te gustan las series de policías que van un pasito más allá, no te va a defraudar. Chicago PD no engaña. Para que te fíes más, te diré que uno de sus creadores es Mark Tinker, productor y director conocido por Policías de Nueva York y Deadwood.

Recordemos: Hank Voight es “la voz ” y quiero que me susurre aunque sea Tarta de Arándanos. En cuanto a Sophia Bush, quiero ser de mayor como ella y pedir una barra de pan y que todos se den la vuelta. Sólo queda que los dioses de la Raspy Voice oigan mi ruego.

‘Chicago PD’ se emite en España en Calle 13.