Fuera de Series Fuera de Series

Crítica: ‘Bonding’ es tan entretenida como olvidable

La serie de Netflix pasa volando y eso es, a la vez, una ventaja y un inconveniente

Zoe Levin y Brendan Scannell protagonizan ‘Bonding’. (Fuente: Netflix)

Han pasado poco más de dos semanas desde el estreno de Bonding y al escribir de ella ya me parece que lo esté haciendo de una serie del pleistoceno. Así de rápido pasa la vida seriéfila, especialmente cuando las series son escuetas (tanto como lo será esta crítica) y dejan poca huella en el espectador.

Y no está mal. Las peripecias de un chico gay que comienza a trabajar como asistente de su amiga dominatrix dejan alguna situación curiosa (aunque poco realista), algún chiste bien tirado y, aunque falle al construir unos momentos dramáticos artificiosos (no le da tiempo a asentarlos sólidamente, especialmente los de Tiff), todo pasa veloz y no hay margen para aburrirse. He ahí lo bueno y lo malo de Bonding. Entreteniene, sí, pero no trasciente.

La culpa de esto la tiene el formato: se suma a la tendencia de series con capítulos de quince minutos, en su caso con siete entregas que, entre todas, suman una hora y cuarenta y cinco minutos aproximadamente. La serie se ve en un pis pas (cumpliendo el gran objetivo de Netflix: que te ventiles sus productos corriendo y sin paladear), pero se desvanece en el recuerdo con la misma celeridad.

Si no fuera porque tenía en mi lista de cosas pendientes escribir de ella, ya me habría olvidado de que vi una serie llamada Bonding. Cuando estrenen la segunda temporada -si la hubiese- ya ni te cuento.

La primera temporada de ‘Bonding’ se estrenó el pasado 24 de abril en Netflix.

‘State of the Union’ y la tendencia de series con episodios de 15 minutos
La serie de Sundance TV, que llega a HBO España, se suma a otras como ‘Bonding’ o ‘Special’ de Netflixfueradeseries.com

¡Suscríbete a la newsletter de Fuera de Series!

Date de alta gratis y recibe cada día el mejor contenido sobre series en tu correo electrónico

Subir