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Crítica: ‘El Ministerio del Tiempo’ 3×03 — Lo que escondían las brujas

‘Tiempo de hechizos’ aprovecha al máximo el gótico romántico, pero no tanto a Bécquer

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Tamar Novas y Aura Garrido, en ‘Tiempo de hechizos’ (Fuente: Tamara Arranz/TVE)

Esta crítica va a contener spoilers del episodio 3×03 de ‘El Ministerio del Tiempo’

El año pasado, una de las películas indies más peculiares que se estrenaron en los cines se titulaba La bruja, y nos llevaba hasta los colonos puritanos ingleses que acababan de establecerse en la costa este de Norteamérica, en el siglo XVII, las penalidades que pasaban y las supersticiones que habían viajado con ellos desde el Viejo Mundo.

Entre esas supersticiones figuraban el temor a cualquier atisbo de pensamiento propio en las mujeres, o de ideas que se salieran de su rígido sistema de valores. ¡Brujería!, se gritaba enseguida, y pobre de cualquiera que no se comportara acorde a las normas.

Tiempo de hechizos, el tercer capítulo de la tercera temporada de El Ministerio del Tiempo, utiliza las leyendas de brujas del norte de España y extrae los prejuicios que solían esconderse detrás de ellas. Y no sólo los prejuicios y desconfianza de los habitantes de Trasmoz hacia los forasteros, sino también los de Irene Larra y Angustias hacia Lola Mendieta. Aunque la secretaria de Salvador afirme que son “post juicios”, esta versión de Lola no los ha traicionado todavía.

Amelia, Alonso y Pacino no saben muy bien dónde se han metido en Trasmoz. (Fuente: Tamara Arranz/TVE)

Como ya es habitual en la serie, el episodio maneja dos tramas: por un lado, la misión de Amelia, Alonso y Pacino; por otro, algún problema que surge en el Ministerio y que tienen que solucionar. Esta vez, es el reclutamiento de una Lola que tiene que ganarse la confianza de Irene y, a la vez, demostrar que tiene una cabeza todavía mejor que la de Amelia. Porque, ya puesta, Lola es quien da la clave para explicar de dónde proviene la “bruja” de Trasmoz.

¿Se hizo con una página del Libro de las Puertas gracias a Lola Mendieta? ¿La consiguió de otra manera? Lo único seguro es que es la figura trágica del episodio, la mujer perseguida porque se sale de lo establecido y que, huya donde huya, nunca encuentra solaz ni tranquilidad. Es la única dispuesta a ayudar a Juana, sometida por su marido y la familia de su marido, y esa ayuda es la que le cuelga el sambenito de bruja.

‘Tiempo de hechizos’ tira de todas las convenciones del gótico y la atmósfera de las ‘Leyendas’ de Bécquer

Tiempo de hechizos consigue empaparse bien, y homenajear, el romanticismo decimonónico y, sobre todo, el gótico. La presencia de Gustavo Adolfo Bécquer (Tamar Novas) sirve para dar contexto, para lanzar la trama y para justificar los planos de la Luna llena, del bosque ominoso y del pueblo que esconde un secreto, pero luego tiene menos peso en la trama del que podría parecer.

Ahí, acaba siendo Pacino el que gana protagonismo. Sus problemas intestinales le libran de que los habitantes de Trasmoz lo “hechicen” a través de agua (¿guiño a aquella anécdota sobre el rodaje de La reina de África?), por lo que enseguida sospecha que está pasando algo raro. Pero está bastante solo ante todo el pueblo, así que no es nada fácil completar la misión sin sufrir.

Resulta muy significativo que el director de este episodio sea Koldo Serra, que tiene en su haber alguna que otra historia de miedo en bosques siniestros (su debut como realizador de largometrajes se titulaba, precisamente, Bosque de sombras), y que establece enseguida el género en el que se va a mover el capítulo con esos primeros planos de rostros en los capiteles del monasterio, por ejemplo.

Myriam Gallego es Mencía, la bruja del capítulo. (Fuente: Tamara Arranz/TVE)

Tiempo de hechizos es un capítulo más compacto que el segundo. Su historia es menos ambiciosa en cuanto a escala, pero su tono funciona bastante bien. Está anclado en cierto realismo, aunque veamos un aquelarre y, por un momento, parezca que pueda haber cierto elemento sobrenatural, y ese realismo es lo que le da más empaque a la historia de Mencía; es perseguida porque se tiene miedo de lo desconocido, y se prefiere despeñarla que aceptar su diferencia.

Notas al margen

  • Bécquer incluye, en una de sus Leyendas, un relato titulado Los ojos verdes en el que se vale, precisamente, de las historias sobre espíritus femeninos malditos que se contaban en la comarca del Moncayo.
  • Entre los guiños a la cultura pop del capítulo hay que mencionar ese a la película Buscando a Susan desesperadamente de Irene y el de Salvador a La Mandrágora, trío que formaron a principios de los 80 Joaquín Sabina, Javier Krahe y Alberto Pérez. Sólo grabaron un disco en directo en 1981.
  • La historia de Trasmoz (Zaragoza) es cierta. El pueblo apenas llega a cien habitantes en la actualidad, y sigue estando excomulgado desde el siglo XIII.
  • Hay bastantes guiños a otras películas e historias de terror en el episodio, desde la aparición de un cuervo (nombre del poema más conocido de Edgar Allan Poe) a esos juegos de sombras a lo Nosferatu cada vez que actúa la “jefa” del pueblo.
  • El giro de que los verdaderos “brujos” sean los habitantes de Trasmoz puede recordar a The Wicker Man, pero no es raro que en las historias de terror del siglo XIX haya pueblos encantados y malditos de los que los héroes no logran escapar.

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