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Crítica: ‘El valle del éxito’ divierte con la historia de internet

La serie, que mezcla ficción y documental, se estrena en National Geographic

Fuente: National Geographic

Silicon Valley se convirtió, en los 90, en la gran historia de éxito fulgurante de la economía estadounidense. Al calor de la naciente internet surgieron empresas que desarrollaban las primeras herramientas para aprovechar todo el potencial de la red de redes (como se la llamaba entonces), empresas que, al ser casi las únicas trabajando en sus respectivos campos, crecían exponencialmente y hacían millonarios a sus fundadores, veinteañeros recién salidos de la universidad que tenían un sueño.

Los soñadores, los visionarios, los inversores con ganas de triplicar beneficios en meses, los frikis y, también, los estafadores y los charlatanes de todo pelaje peregrinaron a ese valle californiano, que había sido tierra de cerezos a principios del siglo XX, en busca de la nueva fiebre del oro. Ahí, en los inicios del mundo conectado en el que vivimos, se enmarca El valle del éxito, una serie de National Geographic que aspira a contar la historia de Silicon Valley antes de ser lo que retrata la comedia del mismo título de HBO.

Está creada por Matthew Carnahan y sigue el peculiar esquema de Marte, otra producción de la cadena que mezcla documental y ficción para contar, en este caso, la primera misión tripulada al planeta rojo. Carnahan tira de los recursos y del humor con los que retrató a sus asesores financieros en House of lies para centrarse en tres compañías de los albores de internet (Netscape, The Globe y Pixelon) y mostrar su ascenso y caída.

Fuente: National Geographic

El primero de sus seis episodios se focaliza en Netscape y en su salida a bolsa, en 1995, y muestra claramente las tensiones presentes entre quienes ponían la inversión inicial (que querían recuperarla lo antes posible), los directivos experimentados que preferían ir más despacio y asegurar la supervivencia a largo plazo de la empresa y los genios tras la cortina, los que se encargaban de diseñar el producto, el navegador, en este caso.

Se entrevista a casi todas las personas fundamentales en la historia y se intercalan sus declaraciones a cámara con escenas dramatizadas en las que actores como Bradley Whitford representan, por ejemplo, lo inédito de la salida a bolsa de una compañía como Netscape, a la que los analistas de Wall Street no sabían qué precio ponerle a sus acciones. Y todo lleva un gran ritmo y un tono un poco de sátira, un poco de moraleja y un poco de “aquello fue muy divertido”.

Las rupturas de la cuarta pared y el juego con el formato híbrido de la serie hace que ver sus capítulos sea muy entretenido. De una manera similar a como Adam McKay explicaba la crisis de 2008 en La gran apuesta, cualquier concepto más o menos complejo se explica de una manera sencilla y se consiguen algunos buenos chistes

La mezcla entre empresa tradicional y start-up de Netscape, el entusiasmo juvenil de los fundadores de The Globe y los inicios dudosos de Michael Fenne antes de lanzar Pixelon (interpretados por un entregado Steve Zahn) son los tres ejes que articulan El valle del éxito y sus triunfos y cuitas no son tan diferentes de los que han atravesado otras empresas tecnológicas que llegaron después de ellas, cuando las redes sociales lo cambiaron todo de nuevo. Podemos saber cómo terminaron todos (el crash de las puntocom de 2000 está en el horizonte), pero eso no impide el disfrute de ver esta serie.

Los recursos humorísticos de Carnahan funcionan mejor aquí de lo que lo hicieron en House of lies, y su afán desmitificador, gracias a la perspectiva que da el paso del tiempo, hace el resto.

‘El valle del éxito’ se estrena el miércoles 16 de enero, a las 22:50 horas, con doble episodio en National Geographic.

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