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Crítica: ‘Expediente X’ 11x02 — ‘Esta’ - Fuera de Series
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Crítica: ‘Expediente X’ 11×02 — ‘Esta’

Unos divertidos Mulder y Scully elevan un notable segundo episodio

Los parkings, un clásico de ‘Expediente X’ para reuniones secretas. (Fuente: FOX)

Uno de los aspectos más clásicos de Expediente X fue siempre la conspiranoia dentro del gobierno. Que hubiera agencias secretas que actuaban directamente para el ejército, por ejemplo, sin que ninguna fuerza del orden ni el Congreso pudieran interponer queja. Sin embargo, como dice Skinner, en los 90 las cosas eran más sencillas. La NSA podía ir por libre y los militares siempre tenían algún programa secreto en marcha, pero no había decenas de empresas privadas esperando hacer negocio de la seguridad nacional y, sobre todo, no había una clara influencia de Rusia en la inteligencia estadounidense.

Una sola frase de Skinner sobre que la Casa Blanca y el FBI no se llevan especialmente bien en estos momentos ya nos sitúa directamente en la Administración Trump y sus problemas con esa agencia a cuenta de la posible injerencia rusa en las elecciones de 2016. Y hace que la nueva temporada de la serie adquiera de repente mucha más relevancia. El clima político se ha vuelto tan paranoico y loco como un expediente X.

Esta, el segundo capítulo de la temporada, representa un notable paso adelante de la serie al entregar su primer “monstruo de la semana”. Y eso que éste se encuentra relacionado muy directamente con la mitología pasada de Expediente X; Mulder y Scully son contactados por Langly, miembro de los Pistoleros Solitarios, viejos colaboradores de Mulder, para que le ayuden. El tema es que Langly lleva muerto desde 2002, cuando una cepa del virus de Marburg acaba con él y sus dos compañeros, Byers y Frohike.

Langly, atrapado en un episodio de ‘Black Mirror’.

Durante todo el capítulo, nuestros dos protagonistas van por detrás de los tipos que intentan matarlos. No saben por qué Langly parece haber regresado de entre los muertos, por qué unos operativos rusos están trabajando para el gobierno estadounidense y tienen la capacidad de matar agentes del FBI como si no pasara nada ni qué tienen que hacer ahora. Pero toda esa tensión, esa situación sumamente complicada, se presenta de una manera muy ligera gracias a una dinámica entre Mulder y Scully muy relajada y divertida.

De manera similar a cómo los presentaba Home, aquel malsano episodio de la cuarta temporada, Esta contrasta la sensación de que su pareja protagonista está disfrutando con la tensión de que pueden asesinarlos en cualquier momento. Toda la conversación en el cementerio de Arlington, por ejemplo, es una buena muestra de ello; transmite toda la historia común entre ellos y el afecto (y amor) que se tienen, y nos deja ver lo bien que trabajan juntos.

David Duchovny y Gillian Anderson siempre han funcionado juntos mucho mejor en los pequeños momentos de intimidad en medio de las investigaciones, ya fueran en sus famosas conversaciones en el coche o comiéndose un muffin mientras echan un vistazo a ese edificio inquietante, y secreto, en el que deben infiltrarse.

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Y su dinámica es lo que hace que el capítulo sea tan entretenido. La historia parece sacada, más que de Black Mirror, de la Ciudad de la Luz de la tercera temporada de Los 100; Langly está atrapado en una simulación informática donde la empresa Perlu Services sube las consciencias de las mentes más brillantes para que desarrollen allí proyectos de todo tipo. Erika Price, su jefa, afirma que es una manera de que la humanidad viva para siempre; también lo afirmaba ALIE, y la cosa no salió bien.

Mulder y Scully, en plan

Lo más destacado de toda esa trama es que la simulación informática de Langly no sabe si está viva o muerta, pero sí sabe que lo que Perlu está haciendo está mal. Hay pocas explicaciones y, como era tradición en la serie, los malos se acaban escapando, pero sí que deja un personaje muy secundario que acaba siendo bastante inquietante, ese asesino que parece BOB de Twin Peaks y que siempre vuelve de la muerte. ¿Es una simulación informática capaz de adoptar forma corpórea?

No tiene demasiada importancia. Este segundo capítulo es una mejora con respecto al primero porque deja espacio a Mulder y Scully para ser ellos mismos e insuflar un poco de humor. Y siempre está bien recordar a los Pistoleros Solitarios.

Notas al margen

Todas las críticas de ‘Expediente X’

La 11ª temporada de ‘Expediente X’ se emite todos los lunes, a las 22:20, en FOX España.

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