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Críticas

Crítica: ‘Expediente X’ 11×05 — ‘Guli’

Scully centra un episodio que la enfrenta a la culpa que siente por su hijo

Gillian Anderson es la gran protagonista de este episodio. (Fuente: FOX)

Desde la segunda (y vilipendiada) película de 2008, Expediente X es la historia de Dana Scully. De cómo intenta continuar con su vida y hacer algo de provecho con ella, dejando atrás el dolor que le ha causado pasar tantos años al lado de Mulder y sufrir todo lo que ha sufrido. La exploración de las secuelas que deja el paso del tiempo está más centrada en ella y se ha vuelto todavía más prominente en esta undécima temporada, que está girando principalmente sobre los sentimientos sin resolver que alberga sobre William.

Para los que no fueran fans fieles de la serie durante su emisión original, William es el hijo que Scully tuvo con Mulder, pese a que, en teoría, no podía quedarse embarazada. Siendo aún un bebé, William empieza a desarrollar habilidades especiales que lo ponen en el punto de mira de los hombres que manejan la Conspiración y, para protegerlo, Scully lo entrega en adopción, algo por lo que todavía se castiga hoy en día. Teme que no fuera lo correcto, que lo condenara a una vida de sufrimiento, la consume un poco la incertidumbre de qué ha pasado con él en todos estos años.

Que William se convierta en la clave para impedir el fin del mundo (porque es un híbrido humano-extraterrestre con unos poderes que ni él mismo comprende) es un giro muy del culebroneo que es la Conspiración, pero también permite que una serie en su temporada 11, y que estuvo más de una década fuera de emisión, pueda profundizar más en uno de sus personajes protagonistas y darle la dimensión de alguien que es muy consciente de todos los años que ha dejado atrás.

Mulder ha estado de comparsa, aunque ha resultado clave para atar cabos sueltos. (Fuente: FOX)

La emoción de Scully, y sus sentimientos de culpa, es lo que da cohesión a un episodio que empieza tirando de esas creepypastas de internet para presentar su caso (el Guli es un poco Slenderman) y acaba entrelazándolo con la mitología en el mejor estilo de la Expediente X clásica, aparición del Fumador en el despacho de Skinner incluida. Se pierde un poco la relación entre las dos chicas y Jackson/William en medio del revuelo con los agentes del Departamento de Justicia, por desgracia, porque es algo que nos habría ayudado a conocerlo mejor a él.

Y es que, de momento, el hijo de Scully (que ya sabemos que la identidad del padre real es bastante perturbadora) es un enigma. Sabemos que tiene poderes proféticos y que tiene una conexión telepática muy intensa con su madre, y que es fan de Malcolm X, pero poco más. Esa breve conversación que los dos sostienen en la gasolinera, con William enmascarado tras la imagen de ese gurú de las citas, deja ver cierto interés por su parte de acercarse un poco a Scully, pero aún tiene que esconderse. Al menos, le da a ella un pequeño momento de alivio.

Guli, además, sigue avanzando en la trama de la temporada. Tenemos a Skinner dividido, como siempre, entre su lealtad a Mulder y Scully y el acuerdo al que haya llegado con el Fumador, y los dos agentes del FBI siguen enfrentándose solos a todo lo que se les viene encima. El capítulo, además, ha atado los cabos sueltos que quedaban sobre la concepción de William gracias a que Mulder descubre que el adolescente ha encontrado información sobre el Proyecto Encrucijada, un proyecto que se trató con más detalle en la novena temporada (aunque se habla del papel que juegan científicos japoneses en él en la tercera), y que buscaba la unión del ADN humano con el alienígena.

¿Quiere esto decir que William sabe lo que es? ¿O aún no ha llegado a tanto?

‘Expediente X’ se emite los lunes, a las 22:20, en FOX España.

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