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Crítica: ‘On My Block’ vuelve a destacar en su temporada 2

Sigue ambiciosa a nivel formal, aprovecha lo que la hace diferente para desarrollar su universo y mantiene el encanto

Imagen promocional de la segunda temporada de ‘On My Block’. (Fuente: Netflix)

Esta crítica se ha escrito después de ver la segunda temporada de ‘On My Block’ y no contiene spoilers.

Todos sabemos que Netflix no publica datos concretos de la audiencia de sus producciones originales. Por eso, cuando decide publicar notas de prensa en forma de infografías destacando sus producciones más vistas, las valoramos como lo que son: autopromoción. Pero en su reporte anual de 2018 hubo un dato que nos sorprendió a todos: On My Block aparecía en el primer puesto de series con más alto índice de binge watching, un listado en el que no aparecía Stranger Things, uno de sus títulos más populares.

La serie juvenil cocreada por Lauren Iungerich (Awkward) y protagonizada por actores desconocidos se estrenó en la primavera pasada sin promoción y, aunque recibió críticas positivas por parte de la prensa especializada, no parecía haber tenido mucha repercusión. Sin embargo, On My Block desde luego encontró su público porque también apareció en el décimo puesto del top de series más buscadas en Google, según el reporte anual de tendencias del buscador.

On My Block tiene algunas cosas en común con Stranger Things. Ambas están protagonizadas por un grupo de amigos adolescentes que viven aventuras extraordinarias, mientras atraviesan experiencias típicas de su edad como el primer amor o conflictos con sus padres, pero la principal diferencia es que el upside down de On My Block es el mundo real y la cultura de violencia que está arraigada en el barrio en el que viven.

Jazmine fue un apoyo inesperado para Ruby. (Fuente: Netflix)

En esta segunda temporada, los personajes de la serie deben enfrentarse a las consecuencias de lo que ocurrió en la fiesta de quinceañera de Olivia, consecuencias de gran peso emocional como el síndrome de estrés postraumático, la culpa del superviviente, el desamparo familiar o la sensación de pertenencia. En lugar de preocuparse por si van a ir al baile del instituto o con quién, estos chicos deben resolver cuestiones como buscar un techo bajo el que pueda dormir uno de sus amigos.

César eligió no matar al final de la primera temporada, una decisión honorable que, dadas las circunstancias de la zona en la que viven, tuvo consecuencias irreparables y se convirtió en la amenaza de peligro constante que planeó durante toda esta segunda entrega de On My Block, porque la violencia es algo de lo que es muy difícil escapar en Freeridge.

La relación de Monse con su padre se refuerza esta temporada. (Fuente: Netflix)

Pero Freeridge es más que un territorio controlado por pandillas violentas, es una comunidad, y esa sensación de familia de la cultura latina es también muy importante en la serie. On My Block entra en la categoría de series de instituto por la edad de sus protagonistas, pero su universo se aleja de los estereotipos del género porque está protagonizada por unos adolescentes que forman parte de un lugar y un contexto social muy concreto.

Los temas que sobrevuelan son serios y adultos, pero los protagonistas también viven el tipo de aventuras que deberían vivir chicos de su edad. Hay mucho espacio para el humor. El tono es uno de los puntos destacables de esta propuesta de Netflix, con grandes momentos como la organización del baby shower o cuando hace que la aventura de conseguir dinero para que uno de sus amigos pueda huir nos regale un montaje muy divertido, con la inestimable aportación de Jazmine y la abuela de Ruby, dos de los personajes más agradecidos de On My Block.

Ese montaje, aparte de divertido, es una muestra de las ambiciones estéticas de la serie. Al ser juvenil, parece que el espectador no espera valores de producción, pero On My Block destaca por su propuesta cinemática, por sus ganas de experimentar con la forma, por su uso de la música y de los recursos creativos del montaje.

La relación entre Monse y César es quizá lo más flojo de estos episodios, pero la valoración general de la temporada es muy positiva. On My block no se parece a ninguna otra serie de su género porque está mostrando una realidad diferente y eso, además de ser valioso, juega mucho a su favor.

‘On My Block’ está disponible en Netflix.

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