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‘Dublin Murders’ es un thriller que sólo podía ocurrir en Irlanda

Hablamos con su protagonista, Killian Scott, sobre la serie, que Starzplay estrena el domingo

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Killian Scott es uno de los protagonistas de ‘Dublin Murders’. (Fuente: BBC)

Las leyendas celtas de los bosques y, por otro lado, dos personas con un parecido físico increíble y una investigación de asesinato. El silencio del bosque y En piel ajena son los dos libros de Tana French que tiran de esos respectivos hilos y que constituyen el armazón de Dublin Murders, la serie de BBC y Starz que Starzplay estrena el domingo en España. Escrita por Sarah Phelps, sus protagonistas son Rob y Cassie, dos detectives del departamento de homicidios de la policía de Dublín, que tienen que investigar dos casos que les tocan de un modo muy personal.

Por un lado, Rob (Killian Scott) se verá bastante afectado por la aparición del cadáver de una niña sobre una antigua piedra celta en el bosque cerca de la casa donde él vivió de pequeño. Ese bosque guarda malos recuerdos para él; un verano, Rob y sus dos mejores amigos se adentraron entre los árboles para jugar. Muchas horas más tarde, sólo se encontró a Rob, con el interior de sus zapatillas manchado de sangre y sin un solo recuerdo de lo sucedido. Por el otro, Cassie (Sarah Greene), adoptará la identidad de una joven que ha sido apuñalada, y con la que guarda un sorprendente parecido físico, para intentar averiguar si alguno de sus compañeros de piso ha tenido algo que ver en su asesinato.

Cada uno de los libros de French está contado desde el punto de vista de uno de sus protagonistas, lo que representaba un gran reto a la hora de trasladar los dos a una temporada de ocho capítulos. Noemi Spanos, una de las productoras de Dublin Murders, reconoce que fue lo primero que trabajaron con la guionista Sarah Phelps: “A ella le encantaron (las novelas) y tenía ideas brillantes para fusionar los dos libros, El silencio del bosque y En piel ajena, que son la historia de Rob y Cassie, son entidades separadas en los libros, que están contados en primera persona. Sarah tenía ideas grandes y atrevidas sobre cómo unir los dos libros en una serie de ocho episodios”.

La fusión de ambas historias no era lo único que los responsables de la serie tenían muy claro desde el principio; también sabían que, si los misterios ocurrían en Dublín y en sus alrededores, debían rodar en Irlanda, algo que fue muy importante para todos los implicados. De hecho, todo el reparto es irlandés, incluyendo a Killian Scott, que interpreta a Rob y que cree que “es un retrato muy íntimo del país por cómo está fotografiado. Son las afueras en muchos aspectos, no son los lugares clásicos, oh, rodemos esta escena en Trinity College”.

“La historia es intrínseca a Irlanda; contamos la historia del ‘tigre celta’, de los años de bonanza y cómo los años de la crisis están muy unidos a ellos”, añade Noemi Spanos: “Entre las localizaciones en Dublín y las de Irlanda del Norte que Juego de tronos ha estado utilizando durante muchos años, pudimos recrear todo lo que necesitábamos para la serie y mostrar que está situada en Dublín, pero que la historia también está en las afueras de Dublín, así que espero que sea una Irlanda que no se ha visto antes”.

No sólo el contexto geográfico o económico es importante en Dublin Murders; también lo es cierta atmósfera gótica, una sensación de que hay algo malvado bajo la superficie, peleando por salir, y que ya estaba presente en el material original. “Lo llamamos un tinte de gótico moderno. No es exactamente sobrenatural, no hay nada así que vaya a salir de la serie, sino que es psicológico y está asociado a la mitología de la historia. De ahí la representación del lobo en el primer episodio; están todas impulsadas por los personajes y su psicología, todas se ven desde el punto de vista de Rob o Cassie”, explica Spanos.

La psicología de los personajes es lo que más impulsa el misterio. Tanto Rob como Cassie arrastran sus propios fantasmas, lo que les convierte en personajes complejos que todo actor quiere interpretar. Sin embargo, para Killian Scott no fue demasiado difícil meterse en la piel del detective y tampoco tuvo que hacer un trabajo previo riguroso a la hora de enfrentarse al papel. Lo resume en que “preparas el tipo de energía adecuado y dices “veamos qué pasa”. El único crédito que puedo asumir es que dejé que pasaran cosas. Para este papel, podemos resumirlo en que leí el libro, leí el guión, leí El extranjero de Albert Camus y escuché mucho a Joy Division. Ese es el personaje”.

Killian Scott y Sarah Greene, en ‘Dublin Murders’. (Fuente: BBC/Starz)

Scott y Spanos también elogian a la otra gran protagonista, Sarah Greene, sin cuyo concurso no se habría conseguido el mismo resultado. Para el actor “Sarah y yo creo que habitamos esos personajes de una manera orgánica y rápida y nos llevamos muy bien. Ella es maravillosa. Es algo bueno que no esté aquí, porque estaría avergonzada. Es una de las mejores actrices que he conocido y aporta otra cualidad, que es que cuando lideras una serie como ésta, no es sólo cómo de bien interpretas al personaje, sino cómo te comportas durante el rodaje. Es muy cálida y generosa”.

Los libros de Tana French son superventas en todo el mundo y los responsables de Dublin Murders esperan haberles hecho justicia con su visión de ellos, sobre todo porque estuvieron persiguiendo la posibilidad de trasladarlos a televisión durante bastante tiempo. Las razones las cuenta Noemi Spanos: “Nos encanta el crimen, nos encanta el fuerte componente de thriller psicológico, pero la creación del mundo era fantástica y queríamos llevar Irlanda a una serie de televisión para el gran público”.

‘Dublin Murders’ se estrena el domingo 10 de noviembre en Starzplay.

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