Quantcast
Entrevista a Bryan Fuller - Fuera de Series
Fuera de Series Fuera de Series

Entrevista a Bryan Fuller

Con su casi metro noventa de estatura, su melena rubia oscura peinada cuidadosamente y un traje chaqueta de color rojo sobre camisa blanca, el guionista y productor Bryan Fuller se sentó a hablar con Fuera de Series este verano. Coincidimos con el creador de series de culto como Wonderfalls y Pushing Daisies durante la presentación […]

Con su casi metro noventa de estatura, su melena rubia oscura peinada cuidadosamente y un traje chaqueta de color rojo sobre camisa blanca, el guionista y productor Bryan Fuller se sentó a hablar con Fuera de Series este verano. Coincidimos con el creador de series de culto como Wonderfalls y Pushing Daisies durante la presentación de la tercera temporada de Hannibal en Comic-Con. Con un entusiasmo que sólo se puede calificar de pegadizo, Fuller nos desveló algunos detalles sobre el futuro de una serie que cerró su segundo año con más de un sobresalto.

Patricia Puentes: Vamos a empezar con spoilers y preguntándote por el final de la segunda temporada. Lo dejamos con Hannibal Lecter (Mads Mikkelsen) y su psiquiatra, la doctora Bedelia Du Maurier (Gillian Anderson), juntos en un avión.

Bryan Fuller: Te contaría qué va a pasar a continuación, pero eso le quitaría toda la gracia al primer episodio (de la tercera temporada). Y es que en realidad en ese primer episodio no veremos a ninguno de los otros personajes, son sólo Hannibal y Bedelia. Veremos al talentoso señor Lecter y cómo ambos viven desde hace un año entero usando nombres falsos y han conseguido escaparse del FBI. Vamos a responder a muchas preguntas con ese episodio porque tenemos flashbacks. Veremos qué pasó con el paciente de ella (hay un flashback a eso) y también hay flashbacks a la noche de los asesinatos y la perspectiva de ella de todo el suceso. Si te contara más le quitaría demasiada gracia al episodio, pero me muero de ganas por que la gente lo vea.

PP: Lo describes casi como si fuera una serie diferente, sin muchos de los personajes principales de Hannibal.

BF: Es sólo ese primer episodio. En el segundo ya veremos a Will (Hugh Dancy) pero de alguna forma tengo la sensación de que es una presentación más limpia de la serie porque no empezamos con el típico procedural criminal sobre el FBI. Aquí tienes la historia del criminal y su psiquiatra, que se han escapado de la ley, viven en el extranjero y tienen aventuras. El tema es que su situación es muy interesante a la vez que intrigante. Tienen una relación difícil de cuantificar, sobre todo para la audiencia. La gente se pregunta qué es lo que ella se propone y qué estaba haciendo en el avión con él. Y ahí es donde las cosas se ponen divertidas para nosotros, los guionistas, porque tenemos que hacer que ella siga siendo inteligente. No podemos hacer que Hannibal le lave el cerebro. Tiene que ser una mujer que lleva las riendas de su propia historia, igual que Hannibal lleva las riendas de la suya. Eso es algo que nos ha gustado mucho en la sala de guionistas porque es todo un reto. Normalmente, cuando estás teniendo ideas para la trama de una historia, es fácil acabar haciendo que un personaje haga alguna tontería para que la historia avance, pero en todo momento hemos sido conscientes de que ella no puede hacer ciertas cosas porque es demasiado lista. Resulta muy interesante fijarse en las guionistas mujeres de nuestra serie, ya que les encanta poder tener la experiencia de estar en una serie donde hay alguien que dice que un personaje es demasiado listo. Tenemos que pensar en una forma de hacer avanzar la trama, pero a la vez que no la haga parecer tonta en ningún momento.

PP: Vamos, que Hannibal es una buena serie para sus actrices.

BF: Ahora mismo hay tan buena televisión que un poco es algo que pasa en muchos otros sitios. Fíjate en Carol (Melissa McBride) de The Walking Dead y lo que han hecho con ese personaje. Ha pasado de ser una mujer a quien su marido pegaba y era completamente sumisa a convertirse en el personaje más interesante de toda la serie y, en mi caso, la razón principal por la que la veo. Tengo la sensación de que están pasando muchas cosas fantásticas para las mujeres en la televisión ahora mismo y tenemos que asegurarnos de que sea una tendencia que continúe creciendo.

PP: A pesar de lo bien que tratáis a las actrices, ¿fue difícil que Gillian Anderson dijera que sí a este papel?

BF: Por supuesto, yo era un gran fan de Expediente X y llevaba fantaseando con la idea de trabajar con ella de alguna forma desde entonces. Cuando empezamos a hablar sobre este personaje, la psiquiatra de Hannibal, lo escribimos para una mujer mucho mayor, alguien que se había jubilado. Se lo propusimos a Angela Lansbury porque me gustaba la idea de tener a Jessica Fletcher con Hannibal Lecter, pero no fue posible porque Lansbury estaba ocupada yendo de tour. Entonces se nos ocurrió la idea de que el personaje fuera más joven y no se hubiera retirado por la edad, sino porque pasó algo con uno de sus pacientes que hizo que lo dejara. Así que hablé con el departamento de casting de la NBC y les pregunté si había alguien que les hiciera ilusión para el papel y me dijeron Gillian Anderson. Mi reacción fue: “¿En serio? ¿Querría hacerlo?”. Le hice una oferta y ella me dijo que vería algún capítulo de la serie… Y le pareció genial. Le gustaron mucho Mads (Mikkelsen), Laurence (Fishburne) y Hugh. Le llamé por teléfono, tuvimos una serie de conversaciones sobre su personaje, le envié uno de los guiones y enseguida tuvo una idea muy clara sobre quién era el personaje e incluso me dio bastante feedback. De alguna forma, debí acabar convenciéndola (risas), pero lo cierto es que es alguien con quien es muy divertido conversar y de inmediato tenía un montón de ideas.

PP: Volvamos a la tercera temporada. Nos decías que podremos ver a Will ya en el segundo episodio. ¿Está vivo entonces?

BF: Es algo sobre lo que hemos hablado mucho porque en la serie nos va mucho el hardcore y nos gusta rendir homenaje al género de terror. Para nosotros esta temporada la historia de Will Graham es como un homenaje a Frankenstein. Tenemos a un tío a quien han acuchillado prácticamente hasta dejarlo muerto, pero vuelve a la vida y quiere encontrar al hombre que lo ha creado. Ése es un poco el comienzo de su camino. Nos pareció que para dotarlo de un trayecto interesante a seguir teníamos que hacer algo completamente diferente al Will Graham de la primera temporada y el Will Graham de la segunda temporada. De ese modo, el personaje se hace más interesante para que el actor lo interprete. Los personajes tienen que evolucionar y crecer. Todos los supervivientes de esa casa del terror del final de la segunda temporada van a ser ligeramente diferentes porque no pueden evitar que lo que vivieron los haya cambiado.

PP: Hablemos de tu protagonista, o al menos cuyo personaje da título a la serie. ¿Has recibido alguna invitación para cenar de Mads Mikkelsen?

BF: (Risas) He ido a cenar con Mads alguna vez sí. En realidad lo más divertido es lo mucho que dista de Hannibal Lecter. No lleva trajes, no le interesa la moda. Normalmente va en chándal y lleva gorros de punto. Es un padre maravilloso y un marido estupendo y tiene una vida familiar muy bonita. Es infecciosamente divertido, siempre está sonriendo o riéndose. De alguna forma es fascinante ver a Mads, el hombre, interpretando a Hannibal Lecter. Te das cuenta de lo fantástico que es como actor.

PP: Una de las cosas que distingue Hannibal de otras series, sobre todo muchos de los títulos policíacos procedimentales, es su look. ¿Qué determinó esa estética a base de colores saturados, una mezcla de sonido casi barroca e imágenes esperpénticas? Podríais haber optado por algo más realista.

BF: Es que así es como me gusta contar historias. Me gusta lo de jugar con las vallas que rodean y limitan la realidad. Con Pushing Daisies lo que hicimos fue directamente cargarnos esas vallas. Con Hannibal lo que hemos hecho simplemente ha sido moverlas unos pocos metros. Eso nos da un mayor vocabulario para esta historia que estamos explicando. Me encantan las realidades exacerbadas y exageradas. Me crié viendo Dimensión desconocida (The Twilight Zone). Me encantaba que en la serie no les importara qué es la realidad, ellos simplemente estaban contando una historia. Me gusta no tener esas restricciones. Creo que El silencio de los corderos es la película perfecta. Me encanta. Y también me gustó Hannibal (de Ridley Scott), pero para mí no se trataba de tener la referencia de un film u otro sino de beber directamente de la literatura y ver lo que había hecho Thomas Harris. Cuando te fijas en sus villanos — ya sea Hannibal Lecter o Buffalo Bill, el tío que quiere ser una mujer y se está haciendo un traje a base de mujeres, o Francis Dolarhyde, que está teniendo una crisis de la mediana edad y cree que va a convertirse en dios — son todos asesinos extrañamente filosóficos. Cualquiera puede explicar la historia de un asesino en serie que mata y viola a mujeres porque eso es algo real. Pero cuando a asesinos se refiere, no me gusta la realidad. Ya hay suficiente de eso en las noticias. Me gusta que haya un tono un poco exagerado que es ficción y sólo ficción porque sólo así puedo explicar estas historias. Si no, estaría demasiado deprimido por estar creando crímenes reales. Me gusta que los crímenes sean desmesurados y extravagantes, no son reales ni pretendemos que lo sean. Es el estilo de nuestra serie. De alguna manera, hacemos un procedimental criminal de una forma muy elegante que nos permite distinguirnos y que me permite escribirlo. Además, cuando pienso en una escena, suelo hacerlo de una forma visual: primero la veo y luego entiendo la psicología que la rodea. He tenido que buscar una ruta que nadie había seguido todavía para adentrarme en este mundo, porque o bien hacemos algo muy único o no tiene sentido hacerlo.

PP: Precisamente, por esa estética tan cuidada que tenéis de una calidad muy cinematográfica, así como por la crudeza y violencia de algunos de los temas que tratáis, me pregunto hasta qué punto es difícil hacer una serie como ésta para una cadena de televisión en abierto estadounidense.

BF: La relación con NBC ha sido sorprendentemente fácil. Cuando empecé a hablar con ellos sobre esta serie yo estaba haciendo Mockingbird Lane. La presidenta de NBC Entertainment, Jenn Salke, me dijo: “No le lleves esta historia a nadie más. Quiero hacer esta serie y te prometo que podrás hacer la serie que quieres hacer”. Y la verdad es que mantuvo su promesa. No tenemos una gran audiencia pero la serie tiene un público muy fiel que nos ha mantenido a flote. También creo que la otra cosa que nos ha mantenido a flote es precisamente Jenn Salke cumpliendo su promesa. Es algo que no pasa a menudo. No puedo llegar a expresar lo raro que es que el ejecutivo de una cadena de televisión te diga: “Vamos a apoyar tu serie”. Los comentarios para hacer revisiones que nos envían son mínimos. Tenemos más violencia y vísceras que la mayoría de películas no recomendadas para menores de 18 años. Pero siempre trabajan con nosotros para ayudarnos. En el episodio en el que Michael Pitt (Mason Verger) se corta la cara y se la da a los perros, llamamos al departamento de normas y prácticas y les explicamos qué había esta escena del libro que nos gustaría incluir en la serie. Nos dijeron que se podía hacer si manteníamos ciertos elementos en la penumbra y si el rojo de la sangre se veía prácticamente marrón o negro. Este tipo de cosas permitirían que no sonara ninguna alarma y nos han ayudado muchísimo para poder respetar las normas. Sigo sin poderme creer que no nos hayan pedido que quitemos según qué cosas. Es fantástico y extraño.

PP: No sé si fue esa promesa inicial por parte de la NBC lo que te dio la decisión final en su momento para embarcarte en este proyecto. Ya sabemos que la supervivencia en televisión no es siempre fácil.

BF: Cuando empecé a pensar en la posibilidad de hacer este proyecto sabía que me apetecía hacer la versión de esta serie que yo quería ver. Es parte de la diversión. Fue una decisión un poco egoísta porque lo que quería hacer al aceptar el trabajo era proteger mi sitio entre la audiencia. Lo primero que quise saber era si también habían comprado los derechos para el personaje de Will Graham porque, cuando vi la película Manhunter siendo un crío, lo primero que hice en cuanto salí del cine fue comprar el libro El dragón rojo. Lo leí y me di cuenta de que Will Graham era un personaje rico y complicado cuya historia apenas habían rozado en la película. Siempre ha sido un personaje que tenía en mente y que me apetecía explorar de alguna forma. No pude resistirme cuando se presentó la posibilidad de explicar una historia serializada donde no estás limitado a los confines de la estructura de dos horas, sino que tienes 13 horas para contar un capítulo y luego 13 horas más para otro capítulo. Es algo delicioso.

PP: Creo que le debes mucho a un vuelo a Nueva York que acabó decidiendo tu destino como showrunner en Hannibal.

BF: Fue un viaje en avión cargado de buena ventura, sí. Iba a Nueva York y justo llevaba sentada delante a Katie O’Connell, la jefa en Gaumont Television (que produce Hannibal junto a AXN, Dino de Laurentiis Company y la productora del mismo Fuller). Nos conocíamos de cuando yo estuve trabajando en Héroes y me dijo: “Voy a comprar los derechos de Hannibal Lecter. ¿Crees que hay una serie en esa historia?”. Y, al tratarse de un título tan reconocible, yo le dije: “Todo el mundo va a querer verla. Yo quiero ver cómo es Hannibal Lecter cada semana”. La idea para mí era ver esa dinámica en la relación entre Will Graham y Hannibal Lecter, que es algo que no existe en los libros. En realidad en ellos sólo coinciden un par de veces durante una investigación. Así que un poco es como si estuviéramos escribiendo un capítulo perdido de una de las novelas de Thomas Harris.

PP: En la serie os tomáis la vena sibarita de Hannibal muy en serio e incluso tenéis a José Andrés haciendo de consultor culinario.

BF: Una de las primeras cosas que pensé cuando me permitieron formar parte de la familia Hannibal fue que había que buscar a un chef para hacer de consultor en la serie y elevarla de esta forma. Necesitábamos a alguien con mucha más experiencia culinaria de la que yo tengo para poder representar de la forma adecuada el pensamiento de Hannibal. José nos da pequeños trucos. Le pregunto cosas cómo: “¿Qué harías con una pierna?” y él me dice: “¡Ossobuco! Tienes que prepararlo de esta forma”. Es divertido trabajar con él y en la comida es donde parte del humor negro de la serie se resalta más y me da ese espacio mental para vivir con la serie. Porque repito que, si fuera demasiado real, no me lo pasaría bien haciéndola.

PP: E imagino que trabajar con un cocinero como él debe tener sus ventajas.

BF: Siempre he tenido problemas para comer carne de ternera porque las vacas fueron el primer animal al que estuve expuesto siendo un niño, más allá de gatos y perros. Son como bestias mágicas para mí. Pero si José Andrés cocina la ternera, me la comería. Si José Andrés cocinara una persona probablemente también me la comería (risas).

PP: Nos hablabas de la realidad exagerada y el humor negro como elementos que te permiten escribir esta serie. ¿Te dejas influir por las opiniones de los demás al hacerlo?

BF: Vivimos en una era tan motivada por las redes sociales que es interesante ver las reacciones de la gente. Solemos twittear en directo cuando se emiten los episodios. Publicamos fotos del rodaje, diseños e invitamos a la audiencia a ver la serie con nosotros. Pero hay una diferencia entre aceptar a la audiencia con cariño y consentirla. Porque se trata de darle a la audiencia lo que necesita, no lo que quiere o lo que tú interpretas que quiere.

PP: Nos decías antes que te gusta ver The Walking Dead. ¿Qué más procuras no perderte?

BF: Me encanta American Horror Story. Adoro Bob’s Burgers, me parece divertidísima. Y también me gusta Tabatha Takes Over, es un reality show (risas).

PP: ¿Qué hay de Halt and Catch Fire? Lee Pace tiene un papel muy diferente al de Pushing Daisies.

BF: Tengo los episodios pero de momento sólo he visto el piloto, que me encantó. Y ayer justamente comí con Lee. Él es otra de las personas que me encantaría que pudiera salir en Hannibal.

PP: ¿Quién más te gustaría que lo hiciera? Eres de esos productores televisivos que repiten a menudo con sus actores.

BF: Me encantaría también que saliera Beth Grant (de Wonderfalls y Pushing Daisies). Somos muy buenos amigos. Lo intentamos en la segunda temporada de Hannibal y la idea era que ella fuera una de las pacientes haciendo terapia pero su agenda en The Mindy Project se complicó un poco y al final no fue posible.

PP: Hay fans que todavía esperan una continuación de algún tipo para Pushing Daisies.

BF: Es una historia muy cercana a mi corazón, igual que Hannibal. Fue muy emotiva para mí. Incluí en ella muchas cosas que me gustan, desde las tartas de fruta a los zombies (risas). Me rompió el corazón tener que decirle adiós a esa serie. De alguna forma es una historia que no puedo acabar de dejar escapar. Sigo teniendo una relación muy cercana con el reparto, así que me encantaría volver a trabajar con ellos de una forma u otra.

PP: Para acabar, como estamos en Comic-Con, háblanos de tu experiencia en esta convención.

BF: Me encanta que sea un sitio donde se da el entusiasmo desenfrenado. Tengo la sensación de que a menudo tratamos de protegernos y evitamos a propósito ser demasiado entusiastas, como si sintiéramos que es algo que nos hace vulnerables. Es como si mostrando que eres un fan o que algo te gusta no fueras lo suficientemente guay, pero a mí me parece que ser entusiasta es lo mejor que se puede ser. Me encanta venir a un sitio donde se encuentran tantas personas que comparten su entusiasmo por la ciencia ficción, el terror, la fantasía o los juegos.

Habrá que esperar hasta 2015 para el estreno de la tercera de Hannibal, que en España se podrá ver en AXN.

¡Suscríbete a la newsletter de Fuera de Series!

Date de alta gratis y recibe cada día el mejor contenido sobre series en tu correo electrónico

Subir