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7 cosas que hemos aprendido de los Emmy 2019

A Netflix le queda trabajo por hacer y HBO puede haber encontrado a su nueva ‘Juego de tronos’

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Billy Porter, ganador en actor protagonista de drama por ‘Pose’. (Fuente: FOX)

Con la Academia de Televisión pensando ya en la 72ª edición de los Emmy, Hollywood preparando la temporada de premios de cine que culminará en los Oscar y la televisión estadounidense lanzando su premiere week de series para la nueva temporada de las cadenas en abierto, es un buen momento para recordar lo que esta gala de los Emmy nos ha enseñado en cuanto al estado de la ficción televisiva en 2018/19.

En Estados Unidos al menos, por supuesto. Es curioso que, justo en el fin de semana en el que se entregaban estos galardones, una de sus ganadoras pasadas, Downton Abbey, se llevaba por delante en la taquilla cinematográfica a la última película de la saga Rambo y a Brad Pitt haciendo de astronauta en Ad Astra, y el amor por lo británico se extendió también a los Emmy. Ésa es una de las cosas más destacadas de la ceremonia, que también ha confirmado que el cambio en el modo de votar instaurado hace unos años (sólo se vota al nominado que se quiere que gane, en lugar de votar por orden de preferencia a varios) ha favorecido ganadores, en general, más refrescantes.

Esto es lo que nos ha dejado la 71ª edición de los premios Emmy.

Una gala sin presentador es una lotería

Cada vez que la cadena FOX es la encargada de retransmitir los Emmy, tiene alguna “idea feliz” para innovar que termina siendo un desastre. En 2008 decidió que los cinco candidatos en mejor presentador de reality show (Heidi Klum –Project Runway-, Ryan Seacrest –American Idol-, Howie Mandel –America’s Got Talent-, Tom Bergeron –Dancing with the stars-y Jeff Probst –Survivor-) condujeran la gala, lo que no salió bien, y para este año pensó que, si los Oscar habían sobrevivido mejor que bien a una ceremonia sin presentador, los Emmy también podían conseguirlo.

Spoiler: no lo parece. Las opiniones de los críticos estadounidenses apuntan que fueron los vencedores de la noche, sobre todo gente como Jason Bateman y Jodie Comer que no esperaban subir al escenario, quienes pusieron interés a la gala, porque realmente habría necesitado un presentador que diera un poco de uniformidad y continuidad a todo.

El filtro azul de ‘Ozark’ gusta mucho

Casi siempre hay una serie que encanta a los premios y que los críticos no entienden de dónde proviene esa fascinación. Este año, esa serie es Ozark, que ha defendido el honor de Netflix en las categorías principales de drama y comedia. La victoria de Julia Garner como mejor secundaria venía pronosticándose por los expertos desde hacía ya semanas, citando la división de voto entre tantas nominadas de Juego de tronos, pero que Jason Bateman se impusiera en dirección a episodios de esa serie como La larga noche no entraba en las previsiones de nadie.

Bateman cae bien en Hollywood y Ozark gusta (los actores la nominan también siempre en sus premios del SAG), pero el falso favoritismo de Juego de tronos hacía dudar de que fuera a pasar de un “gracias por venir”. ¿Y por qué el favoritismo de Juego de tronos no era tal? Veamos el siguiente punto.

‘Juego de tronos’, con los Emmy de siempre

Peter Dinklage, con su cuarto Emmy a mejor actor secundario de drama.

Mejor drama y mejor actor secundario. Esos dos galardones han sido la constante de Juego de tronos desde que, en 2015, sucedió a Breaking Bad como reina de la categoría de drama. Y por muchos récords de nominaciones en una sola temporada que haya batido, nunca ha pasado de ahí. Sí, se ha visto reconocida en guión y dirección, pero jamás ha logrado que algún otro actor acompañe a Peter Dinklage como ganador de un Emmy.

En las categorías técnicas arrasa porque queda muy claro que una producción así no sale adelante si todos los implicados en ella no se ponen un estándar muy elevado, y porque, hasta ahora, no ha habido serie que haya estado a su altura en cuanto a escala, que además iba creciendo con el paso de las temporadas. En la gala principal, sin embargo, sus opciones de llevarse algo diferente de sus constantes eran menores.

A Netflix le queda trabajo por hacer

Jharrel Jerome, ganador en actor protagonista de miniserie.

Descontando las victorias sorpresa de Ozark, lo que estos Emmy han demostrado también es que Netflix aún tiene que trabajarse poder arrasar en las categorías de drama y comedia. En las técnicas ya no tiene problema en ganar unos cuantos premios porque está produciendo también reality shows y especiales variados, pero la gala principal continúa siendo su asignatura pendiente. Sus victorias en las categorías de miniserie explican bien dónde está el quid de la cuestión.

Los actores de sus producciones son tenidos en cuenta. La victoria de Jharrel Jerome por Así nos ven lo dejó bien claro, del mismo modo que las de Claire Foy y Merritt Wever el año pasado (por The Crown y Godless). Pero lo que se resiste es el gran Emmy final. Chernobyl fue la ganadora en miniserie, sucediendo a American Crime Story: El asesinato de Gianni Versace. Amazon y Hulu han ganado Emmys a mejor comedia (The marvelous Mrs. Maisel y Fleabag) y drama (El cuento de la criada) antes que Netflix, a la que le queda ese pequeño pasito para de verdad poder presumir de su importancia en los premios. Pero ese pasito es el que cuesta más.

Un cambio de guardia en comedia

La victoria final de Juego de tronos puede hacer creer que no es así, pero en estos Emmy se ha escenificado cierto cambio de guardia entre las series importantes en los premios. Es verdad que la categoría de drama se reservó a todas las competidoras de mayor peso para 2020, pero en comedia quedó muy claro que la academia se ha puesto al día con el movimiento que está habiendo en el género, optando por decidir que Veep ya había ganado muchos galardones en su historia y era el momento de otra ficción.

Para el año que viene, desde luego, la competición parece estar muy abierta. Fleabag ganó por su última temporada, Dios sabe qué series de las emitidas este verano conseguirán aguantar hasta el próximo mes de septiembre y la comedia no para de probar cosas nuevas y de arriesgar, mientras en drama, todo el mundo está obsesionado con encontrar el nuevo fenómeno mundial a lo Juego de tronos.

‘Succession’, ¿la nueva ‘Juego de tronos’?

Y ya que hablamos de la nueva Juego de tronos, parece que HBO la ha encontrado, al menos de cara a los Emmy. Succession se llevó el premio al mejor guión de drama y, en las entrevistas a los nominados en alfombras rojas y fiestas diversas que se hicieron durante el fin de semana, muchos de ellos reconocían que estaban enganchados a esa serie. Eso suele ser buena señal porque indica que en Hollywood saben que esa ficción existe, la ven y les gusta, lo que ya da ventaja para los Emmy.

¿Repetirá Succession presencia en los premios de 2020? ¿Será la rival a batir ante las que huyeron de la primavera para no enfrentarse a Juego de tronos, como El cuento de la criada, Big Little Lies o hasta The Crown?

La frescura de los premios de interpretación

Jodie Comer, Billy Porter, Luke Kirby en invitado de comedia, Julia Garner… En las categorías de interpretación, los Emmy llevan ya un tiempo premiando a nominados que merecen el reconocimiento y que, en otros tiempos, se habrían quedado sentados en sus asientos mientras veían a otros actores con más nombre subir al escenario. Desde la inesperada victoria de Tatiana Maslany por Orphan Black, los galardones de interpretación nos han enseñado que cualquier cosa es posible. Y que una serie domine una categoría con muchos candidatos nunca es garantía de nada. Que se lo digan a Juego de tronos y, antes que ella, a Mad Men.

Emmy 2019: ‘Fleabag’ se corona y ‘Juego de tronos’ gana, pero no arrasa
‘Chernobyl’ fue la otra gran ganadora de la nochefueradeseries.com

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