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7 referencias a la familia de los zares rusos en ‘The Romanoffs’

Un repaso a la historia de Los Romanov a través de los episodios de la serie

Mike Doyle y Christina Hendricks en el tercer episodio de ‘The Romanoffs’. (Fuente: Amazon)

The Romanoffs, la antología de historias protagonizadas por descendientes de la familia imperial rusa creada por Matthew Weiner llegará mañana a su fin con el octavo episodio. Uno que ya he podido ver, y del que no voy a dar ni un solo detalle, porque es de esos en los que cualquier comentario aparentemente inofensivo se convierte en una pista que arruina la experiencia.

Lo que sí voy a decir, es que The One That Holds Everything me gustó mucho y ahora mismo es mi preferido de los ocho. Si eso cambia, en qué orden de preferencia ubico el resto de episodios y qué es lo que creo que pretendía contar Weiner con esta serie será una tarea con la que me enfrente en estas páginas mañana.

Mientras tanto, vamos a repasar las principales referencias a la historia real de los Romanov que hemos visto durante la temporada; no son lo más importante de la serie ni la clave fundamental de lectura, pues sus historias pueden seguirse sin conocerlas, pero son guiños que aportan contexto y enriquecen el discurso.

La historia de Los Romanov en los títulos de crédito

(Fuente: Amazon)

La cámara recorre un espacio en el que pueden verse varios cuadros relacionados con la historia de los Romanov, incuidos los retratos de Catalina la Grande y Pedro el Grande, hasta encontrar sentados en el salón al zar Nicolás II y la zarina Alejandra con sus cinco hijos pasando el rato. Entonces, ocurre “lo único que todo el mundo conoce de la historia de los Romanov”, según nos dice el personaje de Christina Hendricks en el tercer episodio de la serie: la ejecución de la familia real en el 17 de julio de 1918 a manos de los bolcheviques.

La masacre ocurre mientras suena anacrónicamente Refugee de Tom Petty. El tema continúa mientras vemos una línea de sangre (bloodline en inglés, herencia genética en español) que recorre el suelo uniendo las fotografías que están desperdigadas por el suelo, y que pasan del blanco y negro al color, como si fuera repasando una historia común y continuada. Cortamos a una joven con capucha azul que corre por el bosque y lo encadena con una en la actualidad, móvil en mano, saliendo de una boca estación de metro.

Las evidencias de ADN han probado que Anastasia ni ninguno de los miembros de su familia consiguieron escapar ese día de la muerte, pero eso a Weiner y a su serie no le importa, porque para algo esto es una historia imaginada y no un documental.

Los huevos de Fabergé (1×01)

(Fuente: Amazon)

Los huevos Fabergé y las matrioskas son seguramente los iconos más representativos de la cultura rusa fuera de sus fronteras. Los primeros están directamente relacionados con la historia de los zares, pues fue una tradición que empezó con el regalo que le hizo Alejandro III a su esposa, la danesa Maria Fiódorovna, un huevo de Pascua ornamentado y con sorpresa en forma de joyas preciosas en su interior.

Aunque la tradición llegó a su fin con la caída de la familia Romanov durante la revolución, llegaron a fabricarse 50 huevos imperiales, de los cuales a día de hoy siete siguen perdidos, por lo que Anushka podría tener perfectamente uno en su casa.

Irina Alexandrovna (1×01)

Marthe Keller e Ines Mèlab en el 1×01 de ‘The Romanoffs’ e Irina Alexandrovna. (Fuentes: Amazon y Wikipedia)

Cuando Anuska (su nombre real es Anastasia y no hay otro que recuerde más a los Romanov) le está enseñando vestidos a Hajar le enseña uno que dice perteneció a su tía abuela Irina. Se refiere a la princesa Irina Alexandrovna, hija única del Gran Duque Alejandro Mijáilovich y sobrina del zar Nicolás II.

Irina contrajo matrimonio (de conveniencia) con el príncipe Félix Yusúpov; ella aportaba sangre imperial y él una gran fortuna. Tras el asesinato de Rasputín (os contaré los detalles de su relación cuando hablemos del tercer episodio), los Yusúpov fueron exiliados y se trasladaron a París, allí nació la casa de moda Irfe, contracción de Irina y Félix.

Apartamentos parisinos de los Romanov (1×01)

(Fuente: Amazon)

Anushka lleva a Hajar a recorrer los pasillos y habitaciones de este apartamento cuya historia, tal como la cuenta, está ligada a los Romanov por siglos. Menciona al Gran Duque Alekséi (cuarto hijo de Alejandro II) en dos ocasiones, una al enseñar una prenda de vestuario, y la otra cuando explica que ese era el lugar para sus escapadas sexuales.

Hay registros de que varios miembros de la familia Romanov acostumbraban a darle ese uso a sus propiedades parisinas, entre ellos el propio Gran Duque Alekséi, quien se mudó definitivamente a París en 1908.

Rasputín y Alejandra (1×03)

A la derecha, la zarina, sus hijos y la enfermera Vishnyakova junto a Rasputín. A la izquierda, una imagen del 1×03 de ‘The Romanoffs’. (Fuentes: Wikipedia y Amazon)

Junto a Anastasia, Rasputín es la otra figura de esta etapa histórica rusa más conocida por el gran público. En el tercer episodio se hace referencia a los rumores de la gran influencia que ejercía sobre la zarina Alejandra a quien conoció cuando fue llevado al palacio de los zares para sanar a Alekséi, el pequeño de la familia, y heredero directo al trono, quien sufría de hemofilia. Esto es referenciado en la primera escena de rodaje de Olivia (Hendricks) en la miniserie ficticia, The Romanovs.

En otro momento del episodio, Samuel, quien interpreta en la miniserie que dirige Jacqueline a Rasputín, lleva a Olivia a ver el rodaje de la escena en la que tiran su cadáver al río. El 16 de diciembre de 1916 Rasputín fue invitado por Félix Yusúpov a su casa con la excusa de que conocería a la Princesa Irina. Su intención era asesinarlo con veneno, fruto de un complot entre un líder derechista y otros miembros de la monarquía que no estaban a gusto con la influencia del místico en la Casa Real. El cianuro no surtió efecto, por lo que Yusúpov decidió dispararle. Rasputín sobrevivió a ese disparo pero luego fue liquidado por los guardias quienes tiraron su cadáver al río, tal como se ve en el episodio.

La Casa Ipátiev (1×03)

De arriba abajo: La Casa Ipátiev (1928) y el rodaje del asesinato de los Romanov en el 1×03 de ‘The Romanoffs’. (Fuentes: Wikipedia y Amazon)

El título del episodio, The House of Special Purpose (La casa del Propósito Especial) es como se llegó a conocer la casa en la que la familia real fue asesinada. Tal como ocurre con el personaje de Olivia, en la medianoche los Romanov fueron despertados y obligados a vestirse rápidamente con el pretexto de que iban a ser trasladados a un lugar más seguro. Fueron llevados a un semisótano en el que finalmente ocurrió la masacre que vemos recreada al final del episodio.

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La enfermedad de Aléksei (1×06)

De arriba abajo: Radha Mitchell y Paul Luke Bonenfant en el 1×06 de ‘The Romanoffs’, y Alekséi N. Románov (Fuentes: Amazon y Wikipedia)

El 12 de agosto de 1904 nació el esperado hijo varón del zar Nicolás II, el quinto hijo llegó después de las duquesas Olga, Tatiana, María y Anastasia. Aléksei sufría de hemofilia, una enfermedad enfermedad genética recesiva que impide la correcta coagulación de la sangre, la cual padecieron otros tantos descendientes de la reina Victoria. Después de que el pequeño sufriera una hemorragia en un hematoma mal curado durante un viaje en carruaje, Rasputín fue invitado a palacio como última esperanza para que curara al heredero con su mística. Desde entonces, se convirtió en una persona con gran influencia en la familia real.

En el episodio Panorama, Victoria Hayward, la Romanov de la historia, viaja hasta México para que su hijo, quien padece hemofilia, sea tratado en una clínica regentada por un médico que con sus técnicas y resultados no contrastados nos refiere inmediatamente a Rasputín.

Las dos sillas (1×07)

Imagen del episodio 1×07 de ‘The Romanoffs’. (Fuente: Amazon)

Hacia el final del episodio The End of The Line, el personaje de Anka es invadida por el miedo y decide que deben huir, cuando ella y su esposo se quedan solos en una habitación después de un momento tenso con dos mujeres rusas. El detalle que activa su nerviosismo es la vista de dos sillas vacías que asumimos le recuerdan lo que ocurrió con la familia real en 1918.

Cuando los Romanov fueron llevados al semisótano de la Casa del Propósito Especial, Nicolás II preguntó si podían llevarles tres sillas para que él, Alejandra y Alekséi pudieran sentarse mientras esperaban. Las sillas vacías durante y después de la masacre siempre están presentes en todas las representaciones audiovisuales que se han hecho de este hecho histórico, por lo que son reconocibles por el público en este contexto, y representan una manifestación del trauma heredado por su sangre Romanov.

Si queréis conocer más de la historia de los Romanov, y preferís que os lo cuenten a leerla, os recomiendo la serie documental El imperio de los Zares que está disponible en Netflix.

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