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David Benioff y D.B. Weiss, los padres del gran fenómeno - Fuera de Series
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David Benioff y D.B. Weiss, los padres del gran fenómeno

Los showrunners de ‘Juego de Tronos’ se ha convertido en unos de los más poderosos de la televisión

Benioff y Weiss recogen uno de los múltiples premios que ‘Juego de Tronos’ ganó en los Emmy de 2015. (Fuente: Newsweek)

En la primavera de 2011, cuando HBO estrenó el primer capítulo de Juego de Tronos, la persona implicada en ella más famosa era, probablemente, Sean Bean. A estas alturas, cuando a la serie sólo le faltan siete episodios para acabarse (el del domingo y los seis de la octava entrega), sus dos guionistas y showrunners, David Benioff y D.B. Weiss, son tan conocidos, o más, que sus actores.

Son los Carlton Cuse y Damon Lindelof del nuevo siglo, los responsables del mayor fenómeno pop del momento, uno que está siendo tan diseccionado, y cuyo final será tan analizado, como Perdidos en su momento. ¿De dónde habían salido estos dos guionistas a los que HBO confío una de sus apuestas más arriesgadas?

Entre ‘Troya’ y la literatura

Benioff y Weiss se conocieron en la universidad. Los dos cursaron un máster en literatura y escritura creativa en el Trinity College de Dublín (uno sobre Samuel Beckett y el otro, sobre James Joyce) y allí les unieron también sus aficiones comunes por el rol y la literatura fantástica. De los dos, Benioff es el que encontró inicialmente más éxito como guionista. Adaptó para Spike Lee su novela La última noche y se encargó también de los guiones de Troya y la primera película en solitario de Lobezno. También es el más mediático porque, desde 2006, está casado con la actriz Amanda Peet.

Benioff ha publicado también la novela Ciudad de ladrones, mientras Weiss tiene en su haber una centrada en los videojuegos, Lucky wander boy. Él trabajó como asistente de producción y como ayudante personal de Glenn Frey, uno de los integrantes de la banda The Eagles, y aunque escribió varios guiones, no consiguió que ninguno se convirtiera en una película.

Finalmente, los dos amigos comenzaron a trabajar en adaptar Canción de Hielo y Fuego a televisión en 2006. Para entonces, George R.R. Martin había publicado cuatro novelas y algunos estudios de Hollywood habían mostrado interés en llevarlas al cine, aprovechando el éxito de la trilogía de El Señor de los Anillos, pero a Martin no le había convencido ninguna de las propuestas.

Benioff y Weiss fueron a verle y a comer con él en Santa Fe (Nuevo México) y le explicaron que no querían hacer una película, sino una serie para HBO. Y se pusieron manos a la obra en 2007.

Los difíciles inicios de ‘Juego de Tronos’

Ambos guionistas estuvieron tres años trabajando en el guión del capítulo piloto, tres años en los que HBO vio cómo terminaba Los Soprano y sus esfuerzos por conseguir una nueva serie que aunara premios, elogios críticos y audiencia sólo fructificaban en True Blood, que al menos sirvió para que la cadena encontrara un fenómeno popular de un cariz muy diferente de lo que estaba acostumbrada hasta ese momento.

Cuando estuvieron listos para empezar la producción de lo que sería Juego de Tronos, Benioff y Weiss, que no tenían ninguna experiencia en televisión, buscaron nombres de cierto prestigio, como Tom McCarthy para dirigir el episodio. Pero éste fue un rotundo fracaso. Ellos mismos han contado muchas veces que el piloto no explicaba cosas básicas como que Jaime y Cersei eran hermanos, y la familia Stark era mucho menos prominente.

HBO, sin embargo, les otorgó una segunda oportunidad. Y una tercera después, porque los primeros montajes de los episodios de la primera temporada se quedaban muy cortos, y Benioff y Weiss tuvieron que añadir escenas que pudieran ser rápidas y baratas de rodar para llegar a la duración estándar de unos 50 minutos.

Sean Bean como Ned Stark en el primer epìsodio de la serie. (Fuente: HBO)

Juego de Tronos se estrenó en 2011 y, desde el principio, encontró una audiencia y cierta respuesta crítica que justificara la apuesta que la cadena había hecho por ella. El Emmy al mejor secundario que Peter Dinklage ganó en aquellos Emmy aún la reforzó más, y desde ese momento, conforme crecían los millones de espectadores que la seguían, HBO fue aumentando progresivamente el presupuesto de la serie, hasta que se ha convertido en la producción de dimensiones gigantescas que es en la actualidad.

La consolidación de Benioff y Weiss

La tercera temporada de la serie, y su Boda Roja, probablemente la propulsó definitivamente a la categoría de fenómeno pop mundial de la que disfruta ahora, un ascenso que ha seguido, de forma paralela, el de sus dos guionistas. Porque, con escasas excepciones, Benioff y Weiss han escrito casi todos los episodios de Juego de Tronos. George R.R. Martin, Jane Espenson, Bryan Cogman, Dave Hill o Vanessa Taylor han sido de los privilegiados en encargarse de algún guión, pero sus dos showrunners han seguido en este aspecto un método de trabajo más a la inglesa.

Los dos, además, han tenido tiempo para participar en It’s always sunny in Philadelphia, comedia de la que se confiesan grandes seguidores, y de la que no sólo escribieron un episodio, sino que tuvieron breves apariciones como socorristas en un parque acuático.

Ahora, con Juego de Tronos enfilando su ocaso, Benioff y Weiss ya están preparando nuevos proyectos. El más controvertido es Confederate, una serie para HBO sobre unos Estados Unidos en los que la guerra civil no la ganó el norte y donde la esclavitud nunca se abolió. Su temática, y que sean dos hombres blancos quienes están al frente (aunque cuentan también con dos guionistas negros), la ha llevado a ser objeto de numerosas críticas.

En sus propias palabras

En 2013, el Wall Street Journal organizó una charla entre David Benioff, D.B. Weiss y George R.R. Martin en la que todos hablaron de los orígenes de los libros y de la serie.

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