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Hablemos del final de ‘Esta mierda me supera’

El último episodio de la serie de Netflix deja interrogantes abiertos de cara una hipotética segunda temporada

(Fuente: Netflix)

Este artículo se ha escrito tras ver la temporada completa de ‘Esta mierda me supera’.

Esta mierda me supera no sólo es una serie sobre adolescentes buscando su lugar en el mundo; también es una historia de origen de una superheroína. Un poco al estilo de la película El protegido, vemos cómo tener esos poderes afecta a la vida diaria de Sydney (pista, para ella es mucho más complicado que para David Dunn), y también cómo no tener aún control sobre ellos (ni sobre sus emociones) desemboca en una tragedia.

Los indicios de que Esta mierda me supera iba a terminar siguiendo el molde de Carrie estaban ahí desde el principio: las imágenes de Sydney corriendo cubierta de sangre, la promesa de que el final de la temporada iba a centrarse en el baile de otoño, ese Brad que la tiene entre ceja y ceja desde que ella le confirma a Dina que él le ha sido infiel… Las diferencias con la novela de Stephen King (y la película de Brian de Palma) son destacadas porque Sydney no tiene una madre represora y, aunque aún está dando sus primeros pasos descubriendo su sexualidad, no es algo que la atormente. Ahí, con el fantasma de su padre tiene más que suficiente.

El séptimo y último episodio, El secreto más inconfesable, es el clímax de varias líneas argumentales que han ido construyéndose casi desde el principio, desde que Sydney se da cuenta de que está enamorada de su mejor amiga a esa figura misteriosa que aparece y desaparece como si estuviera hecha de polvo, y que motiva la destrucción de la biblioteca en el episodio homenaje a El club de los cinco. En su primera aparición en las vías de tren abandonadas da la sensación de ser una amenaza para Sydney, pero la explicación de Stanley de que todos los superhéroes en los cómics tienen un mentor ya daba una pista de quién podía ser.

Qué quiere decir el cliffhanger final

(Fuente: Netflix)

La huida de Sydney hacia la vieja torre de vigilancia en el bosque la sitúa en el camino de ese hombre misterioso que parece ofrecerse a hacer justo lo que pretendía Stanley: enseñarle a controlar sus poderes. Ese “comencemos” con el que termina la temporada bien podría referirse al entrenamiento de la joven o, por el contrario, ese desconocido puede ser su archienemigo, su Elijah “Mr. Glass” Price buscando un rival a su altura.

Cualquiera de las dos opciones es posible. Jonathan Entwistle, director y cocreador de Esta mierda me supera, ha contado en varias entrevistas que, hablando con Charles Forsman sobre cómo adaptar su cómic original a la pequeña pantalla, había ciertas cosas que el autor había dejado fuera que podrían constituir material para la serie, quizás para una hipotética segunda temporada:

Quiero asegurarme de que Sydney es, esencialmente, una Elegida, la única ahora mismo, y ella lo odia y tiene que aceptar lo que significa serlo. Sin entrar en muchos detalles, hay una conspiración mucho mayor bajo la superficie que va mucho, mucho más allá de sus poderes, y que saldrá a la luz en siguientes temporadas donde ella y sus poderes, siendo la más poderosa, serán utilizados en beneficio de alguien o no, dependiendo de por dónde vayamos.

La opción de que Sydney acabe siendo Buffy o Ms. Marvel (en su encarnación de Kamala Khan, que también empieza siendo una adolescente cuyos poderes aparecen en los momentos más inoportunos) está, pues, sobre la mesa.

El destino de Brad

(Fuente: Netflix)

El camino por el que sus poderes lleven a Sydney no es, de todos modos, la única consecuencia del final de temporada, porque la espectacular muerte de Brad tendrá que generar, por fuerza, una onda expansiva tanto en el instituto como entre los amigos de Sydney. Stanley sabe perfectamente que ella es la causa, una reacción extrema de sus poderes ante el pánico a que leyera las páginas de sus diario donde habla, precisamente, sobre esas habilidades. Dina no tiene ni idea de lo que acaba de pasar, ¿pero cómo puede Syd retomar su amistad con ella, o incluso iniciar algo más, sabiendo que Brad está muerto por su culpa?

No es que ese momento a lo Peter Jackson en su etapa gore sorprenda, porque estaba claro que Brad iba a buscar el peor momento para humillar a Sydney, pero será interesante comprobar cómo afronta ella esas consecuencias. Más aún después de descubrir que su padre estuvo en el centro de un evento aún más terrible durante su estancia con los marines.

¿Se aislará Syd de todo el mundo, como parece insinuar la última escena? ¿Será ese hombre misterioso un aliado o un enemigo? ¿Cómo reaccionarán sus amigos a ella tras la muerte de Brad? ¿Cómo de importante será el recuerdo de su padre? Hay muchas preguntas en el aire de cara una posible continuación.

‘Esta mierda me supera’ está disponible en Netflix.

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