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La lección más importante que nos deja la serie ‘Creedme’ - Fuera de Series
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La lección más importante que nos deja la serie ‘Creedme’

De los mitos sobre las violaciones y cómo lo que propone la serie de Netflix debería convertirse en norma en la vida real y la ficción

Kaitlyn Dever interpreta a Marie Adler en ‘Creedme’ (Fuente: Netflix)

De Creedme podemos destacar muchas cosas, como la elección del punto de vista o su acertada decisión de no mostrar imágenes de violencia sexual. Cualquier otra serie habría enseñado, por ejemplo, las fotografías que encuentran las detectives en cierto disco duro, pero esta miniserie no necesitaba recrearse en detalles como ese porque asume que todos sabemos el horror que representa una violación.

A Creedme le interesa mucho más otra cosa: explorar dos mitos muy arraigados sobre las violaciones. El primero es la creencia de que se hacen muchas denuncias falsas, que la vida de un hombre se puede destruir en un minuto porque una mujer se arrepiente de lo que hizo la noche anterior o como venganza porque no la llamó al día siguiente.

En España no tenemos un reporte específico sobre denuncias falsas de violaciones, pero según información publicada por la Universidad de Standford, solo un 2% de las denuncias por agresiones sexuales son archivadas como falsas (otros estudios sitúan el número entre 2–8%, una cifra similar a la de cualquier otro delito). Un dato que debe ser leído junto a este otro que afirma que en Estados Unidos solo se reporta una de cada cuatro violaciones.

Según datos del Ministerio de Interior, en España se han denunciado 377 violaciones en el primer trimestre de 2019, casi las mismas que se produjeron en todo 2018. Después del #MeToo, los varones dicen vivir con miedo de que los acusen falsamente. El miedo de las mujeres, en cambio, es otro muy distinto, y sigue siendo el mismo desde hace siglos.

Cuando somos testigos de la experiencia vivida por Marie en Creedme entendemos por qué no todos los delitos sexuales son denunciados; porque el infierno que le hacen vivir y revivir a los supervivientes de violación es insoportable. Como dicen en un momento de la serie, Marie fue torturada dos veces, “una por su atacante y la otra por la policía”. Y se suponía que ellos eran la ayuda que llegó en el primer episodio.

Danielle MacDonald y Merritt Wever en el episodio 2 de ‘Creedme’. (Fuente: Netflix)

El otro mito del que hablábamos lo vimos a través del relato de las madres de acogida de Marie. Como ella no se comportaba como suponían que debía hacerlo alguien en su situación, negaron su experiencia. No existe una norma que indique cómo debe reaccionar una persona a un trauma; unos pueden llorar y otros mostrarse impávidos; pueden narrar como si todo le hubiera ocurrido a un tercero, enumerar cada mínimo detalle en orden, hacerlo a trozos y en desorden, o no recordar nada; es posible que usen el humor negro como mecanismo de defensa o que respondan con monosílabos… Y pueden hacerlo todo a la vez o no hacer absolutamente nada, porque cada cerebro funciona de forma diferente.

Entender eso es la principal lección que nos deja Creedme: la empatía. Escuchar lo que dicen, no asumir cómo debería actuar alguien porque es lo que creemos que haríamos nosotros; con la misma ligereza con la que alguien hablaría de fútbol en el bar de turno o con la que un abogado defensor argumenta que una superviviente de violación mentía porque había seguido con su vida de forma normal.

El contraste de las detectives de 2011 y los detectives de Marie en 2008 es intencionado, pero su competencia y sensibilidad no está relacionada con su género; un varón puede hacer el mismo trabajo, si recibe la formación específica y adecuada. Una formación que también debe ser obligatoria para los jueces, para que no se repitan atrocidades como la del magistrado Ricardo González en la primera sentencia de La Manada. En 2019, época post #MeToo, y después de toda una vida haciéndolo mal en la vida real y en la ficción, lo que propone Creedme debería convertirse en norma.

Crítica: ‘Creedme’ (‘Unbelievable’) muestra cómo contar bien un caso real de violación
La miniserie es un retrato minucioso de la investigación policial y un respetuoso estudio de una víctimafueradeseries.com

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