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‘Mindhunter’ ha dejado más flecos de lo que parece para su temporada 2

Repasamos el final de la primera entrega, así como lo que podemos esperar en la que se estrenará el 16 de agosto

Los agentes Ford y Tench en una imagen de la primera temporda. (Fuente: Netflix)

Mindhunter fue de esos estrenos que, vistos del tirón, parecían sencillos de explicar, y es que es una serie bien empaquetada. Sin embargo, una nueva mirada para preparar el estreno de la segunda temporada deja ver que hay mucho más y, sobre todo, con una urdimbre muy preparada para la entrega que arranca el próximo 16 de agosto.

Es de esas producciones con cosas tan llamativas en un principio que puede hacernos obviar las pistas que va dejando para su continuación. Si bien mantiene la esencia de una serie policíaca, en la que se resuelven casos por medio de la conducta y no tanto del residuo, el equipo protagonista tiene suficiente cuerpo y contenido como para engancharnos mucho más allá. Además, no hay que perder de vista que, pese a ser una obra de ficción, está inspirada en algo real, como es el armado de la unidad de análisis de la conducta del FBI.

Un manojo de nombres conocidos

Los nombres de asesinos en serie que aparecieron son de los que suenan de haberlos oído en otros títulos (casi todos, si no todos, han sido citados en algún episodio de Mentes criminales, por ejemplo). Pero, además, han conseguido darles una versión atrayente que te engancha a la pantalla. Posiblemente, el personaje más carismático sea Edmund Kemper, quien además tiene una trama propia que va mucho más allá de la propia entrevista inicial. En él logran compaginar un comportamiento exquisito y algo apocado que salta a una violencia discreta sin darte cuenta. No grita, no es histérico, pero no sabes cuándo empezará a desear destriparte.

Sin duda, ese final de temporada fingiendo un intento de suicidio para acercarse al agente Ford fue de las escenas más inquietantes que se pudieron ver en 2017. Al brincar con total agilidad para colocarse a una distancia en la que simplemente no lo mató porque no quiso, estaba diciéndonos a todos que aún les queda mucho por vivir, y provocó que el agente cayera en esa crisis de ansiedad que por fin nos hacía ver que su estudio no lo estaba poseyendo completamente.

Ford y Jerry Brudos durante un momento de su entrevista. (Fuente: Netflix)

Junto a él pudimos ver a Richard Speck, posiblemente el personaje más canónico de todos, quien necesita demostrar constantemente su masculinidad con bravuconadas en caliente. Es incómodo y desagradable y es también el perfil más alejado a Kemper. Ambos son utilizados, precisamente, para representar la necesidad de diferentes referencias para asesinos con metodologías distanciadas entre sí.

Entre los dos extremos, varios perfiles como Jerry Brudos o Monte Rissel. Sus matices son los que permiten explicarnos cuál es el proceso que lleva a los tres protagonistas a elaborar las primeras teorías sobre los asesinos secuenciales.

El hombre misterioso

Y es que, a lo largo de diferentes episodios, vimos pistas que nos mostraban a un hombre del que no conocemos el nombre. Se ha especulado mucho, ¿es Ford de mayor? ¿Acaso el estudio sistemático de casos envueltos de violencia va a acabar por descubrirnos que les une más de la cuenta?

Si tomamos algunos de los rasgos que nos van enseñando se puede especular sobre el quién y por qué de esas imágenes descontextualizadas.

Sabemos que el hombre misterioso operó en Texas, así como la época aproximada en la que tuvo que ocurrir. Además, conocemos que envía notas, su aspecto físico y una afición por los nudos y el imaginario de mujeres amarradas y, parece, manejando la asfixia. Todo ello ha hecho pensar que se trate de Dennis Rader, a quien se le conocía como el asesino BTK (acrónimo en inglés de bind, torture and kill. Es decir, amordazar, torturar y matar).

Rader fue de esos asesinos que durante décadas escapó de la policía, hasta que fue atrapado en 2005. Todo ello nos hace pensar que la historia que tengan que contarnos no vaya a ser un éxito de la unidad y traerá muchos sinsabores.

El asesino de niños de Atlanta

Pero Rader no es el único personaje que podemos aventurar. Han trascendido varios de los casos que se van a tratar en esta segunda temporada. Sin duda el más mediático es el de Charles Manson, a quien hemos podido ver en el teaser que se estrenó la semana pasada. Su caracterización es inequívoca y, de hecho, ya se le mencionaba en un episodio de la primera temporada como la joya de la corona a entrevistar. Ford utilizaba cierto misticismo al referirse a él de camino a la entrevista con Speck, que ya hacía ver que se puede convertir en una de esas situaciones en las que no sepamos si la fascinación de Ford sobrepasa lo sano.

Pero tal y como nos deja ver el tráiler, será el recorrido del asesino de niños de Atlanta el que se llevará gran parte de la trama de Ford, Tench y Carr, quienes tendrán que lidiar con uno de los casos que conmocionó al país entre 1979 y 1981, fechas en las que murieron un total de 28 víctimas. Los agentes y la doctora deberán localizar a Wayne Williams, que con tan sólo 20 años se dedicó a hacer desaparecer a multitud de niños y adolescentes, lo que le reportó su apodo.

De hecho, es uno de los primeros casos en los que la Unidad de Estudio de la Conducta tomó parte para ayudar a su captura, para la que se habían movilizado hasta un centenar de agentes de diversos cuerpos. Sin duda, es uno de esos expedientes que marcará está segunda temporada, en la que sabemos que también se hablará del mediático Hijo de Sam.

El estado del equipo

El agente Tench y la doctora Carr en una imagen de la primera temporada. (Fuente: Netflix)

Pero entre tanto nombre no debemos perder de vista que Mindhunter, en realidad, habla del estudio de estos individuos para la construcción de una unidad que fuera capaz de estudiar sus perfiles y elaborar una serie de protocolos y conclusiones que permitieran adelantarse a los crímenes. Al contrario que el resto de unidades hasta el momento, esta no pretende descubrir algo tras todos los hechos consumados, sino ser capaz de prever lo que puede ocurrir o detenerlo entre muerte y muerte sin pasar a la siguiente. No se trata de adivinación, sino de deducir patrones que permitan que los individuos que no matan una única vez sean detenidos antes de que paren de forma natural o fallezcan.

En ello se encuentran los agentes Ford y Tench, así como la doctora Carr, pero no parece que esté siendo un camino de rosas. Ante ellos, varias dificultades. Para empezar, venir de disciplinas diferentes está siendo un complemento que enriquece ambas versiones, pero también que reclama llegar a acuerdos en las formas de proceder. Pero no es sólo eso, hemos podido ver cómo Ford ha pasado de ser un cervatillo fascinado a ganar una gran seguridad en sí mismo que muchas veces, si no siempre, se lee como un ego desmedido y engreído.

De hecho, esa manera de funcionar dura, en cierta manera cómplice con los entrevistados y que, a menudo, utiliza triquiñuelas de cuestionable gusto para lograr una confesión, ya les ha metido en un lío. Si recordamos, una cinta fue ocultada a la Oficina de Responsabilidades Profesionales y enviada de tapadillo por el ayudante que les colocaron a dedo. Por ahora, no han sufrido ninguna consecuencia, pero es previsible que a lo largo de la segunda temporada paguen cara tanto la salida de tono como el intento de ocultación.

Y por último, Ford. Esa crisis de la que ya hemos hablado cambia su comportamiento durante los diez primeros episodios. Nos ha tenido descolocados porque no sabemos cómo leerlo. Se especula con que el estudio le esté descubriendo que no hay tanto que le separe de sus casos. También pudiera ser que, simplemente, no supiera cómo digerir el acercamiento a esos personajes que lleva toda la vida siguiendo por la prensa. Lo cierto es que el compositor de la banda sonora, Jason Hill, ya adelantó que va a haber un cambio de localización, de tono y de ambiente que comportará una evolución en muchos aspectos de la serie, como la música.

Son muchas pistas dejadas para una segunda temporada que nos tiene en ascuas.

La primera temporada de ‘Mindhunter’ puede verse en Netflix. La segunda se estrena el próximo 16 de agosto.

El tráiler de la temporada 2 de ‘Mindhunter’ deja ver algunas pistas
Más tensión, reencuentro con algunos secundarios y nuevos perfiles para el próximo agostofueradeseries.com

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