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5 razones por las que ‘Harlots: Cortesanas’ no es una serie de época como las demás - Fuera de Series
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5 razones por las que ‘Harlots: Cortesanas’ no es una serie de época como las demás

La tercera temporada se estrena el jueves en COSMO

(Fuente: COSMO)

La expresión “la mejor serie que no estás viendo” se utiliza a veces muy alegremente, refiriéndose a ficciones que, probablemente, tampoco merezcan tanta atención. Sin embargo, hay otras que sí ofrecen propuestas diferentes e interesantes que deberían llegar a un público más amplio del que ya disfrutan.

Una de esas series es Harlots: Cortesanas, una producción de Hulu cuya tercera temporada llega a COSMO el jueves 3 de octubre, a las 22:00, y que es una de las mejores exponentes de una nueva tendencia en las series de época que no las trata como tales. También forma parte de un movimiento, si queremos llamarlo así, de ficciones creadas por mujeres que tratan temas femeninos vistos desde una óptica diferente de la que se había empleado hasta ahora.

Harlots: Cortesanas sorprende a quienes se asoman a ella por primera vez por la combinación de su historia (prostitutas londinenses en el siglo XVIII que quieren ganarse la vida sin depender económicamente de un hombre), su tono poco complaciente y el modo directo en el que está rodada. Además, hay otras cinco razones por las que merece la pena darle una oportunidad.

1. Una serie moderna de época

Cuando se utiliza la categoría “drama de época”, lo más habitual es que se asocie a historias románticas, con ambientaciones y vestuarios cuidadísimos y estilos visuales bastante marcados y estáticos. Harlots, sin embargo, opta por seguir la manera en la que representó los bajos fondos londinenses, y la doble moral de las clases pudientes de la era, una miniserie como The crimson petal and the white (Pétalo carmesí, flor blanca en su título español).

No oculta que el mundo en el que se mueven sus cortesanas es sórdido y está lleno de oportunistas y gente desesperada por conseguir algo de dinero que los saque del arroyo, y hasta las mansiones de los nobles ocultan podredumbre bajo la fachada de polvos faciales, pelucas y refinados trajes. La realización de la serie mete las cámaras en los callejones más infectos y en los dormitorios más lujosos, en la alta cuna y la baja cama, y tira de cámaras en mano, iluminaciones poco favorecedoras, pero más realistas, y trata el siglo XVIII como lo viven sus personajes: para ellos, es su presente, no algo preservado en ámbar.

2. Un mundo poco conocido

(Fuente: COSMO)

Harris’s List of Covent Garden Ladies es, desde luego, un material de partida bastante distinto del que se suele adaptar en estas series de época. Era una guía que recopilaba los nombres, direcciones y características de las prostitutas que trabajaban en el Soho entre 1757 y 1795, y que permitía echar un vistazo tras las historias de grandes cortesanas que se podían contar en la época. Es una figura muy habitual en ficciones situadas en palacios reales, por ejemplo, pero cuyo mundo es menos conocido.

Estas prostitutas están constantemente buscando la manera de lograr unos ingresos que les permitan sobrevivir sin tener que atarse a un único hombre. En Harlots aparecen mujeres nobles que no pueden disponer de su fortuna y necesitan el permiso de sus maridos, hermanos o padres para hacer cualquier cosa fuera de sus hogares; la independencia económica es algo que todas persiguen. El principal motor de todas las temporadas son los planes de mejora de su posición de las dos madames principales, Lydia Quigley y Margaret Wells, planes que muchas veces los llevan a enfrentarse entre sí y a hombres que pretenden expulsarlas del negocio, ya sea a través de la religión o de apuestas aún más ambiciosas que las suyas.

3. Mujeres con más de dos caras

(Fuente: COSMO)

El protagonismo en la serie recae en sus personajes femeninos. Ellas son quienes impulsan la historia, quienes maquinan para conseguir sus objetivos, quienes maniobran dentro de los estrechos límites que la sociedad de la época les imponía y, por supuesto, esto quiere decir que son personajes bastante complejos. Quienes empiezan la serie como un poco más inocentes, como Lucy Wells, aprenden a marchas forzadas a moverse en ese mundo y a dominar sus reglas, y las que creían tenerlo todo controlado descubren que no pueden descuidarse ni un minuto.

En la tercera temporada, gran parte del conflicto viene porque Charlotte Wells, que ha heredado el burdel que llevaba su madre, no ve venir a un competidor que amenaza su posición. Todas las mujeres de la serie, tanto las cortesanas como las nobles, son capaces de lo mejor y lo peor y no se llevan a engaño sobre lo que tienen que hacer para salir adelante. El sentimentalismo es poco práctico.

4. Muchas caras conocidas

(Fuente: COSMO)

El reparto de Harlots es uno de sus grandes puntos fuertes. Las dos rivales de las primeras temporadas, Margaret Wells y Lydia Quigley, están interpretadas por dos veteranas actrices como Samantha Morton y Lesley Manville. Para la primera, este personaje es un poco diferente de los que habíamos visto de ella hasta el momento, aunque después ha dado vida a una villana aterradora en The Walking Dead. Manville, por su parte, ha sido de todo en su larga carrera, aunque quizás haya sido más conocida en los últimos años por su participación en la película El hilo invisible.

Junto a ellos podemos ver a Liv Tyler, como una mujer noble que se incorpora en la segunda temporada, y que desea ganar algo de independencia en su posición, y a Jessica Brown-Findlay, que hace tiempo que dejó atrás a su rebelde Lady Sybil de Downton Abbey. En la tercera temporada también veremos a Alfie Allen, recién terminada su participación en Juego de tronos.

5. Una villana memorable

(Fuente: COSMO)

Lydia Quigley, el personaje que interpreta Lesley Manville, es una de las villanas más destacadas de la ficción televisiva reciente. Dirige el burdel más exclusivo del Soho, con clientes de la más alta sociedad de los que ella satisface prácticamente todas sus demandas, por perturbadoras que puedan resultar. Quigley tiene mucho poder y lo mantiene con unas maquinaciones retorcidas que le permiten, además, regresar siempre que algún rival parece haberla expulsado del negocio.

Además, los insultos que se dedican ella y Margaret Wells son realmente divertidos, y también de lo más elaborado y malsonante posible. Es un espectáculo ver a Manville interpretando a una mujer muy inteligente moverse en un mundo en el que los escrúpulos no iban a ninguna parte.

La tercera temporada de ‘Harlots: Cortesanas’ se estrena el jueves, 3 de octubre, a las 22:00 en COSMO. Los capítulos estarán disponibles después en los servicios de VOD de los operadores de televisión de pago.

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