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Crítica: ‘Feud: Bette and Joan’ 1×05 — La noche en que ambas perdieron

Como bien dice el título del episodio, ‘And the Winner Is… (The Oscars of 1963)’, ganó el espectáculo

Fotograma del episodio 1×05 de ‘Feud: Bette and Joan’

[Este artículo contiene spoilers del episodio 1×05 de ‘Feud’]

Si hay algo que la serie Feud: Bette and Joan ha tenido claro desde el principio, es su interés por humanizar la figura de las mujeres en cuyas vidas se basa, y buscar la forma de despertar simpatía y respeto por parte del espectador, en medio de todo el melodrama que definió su relación.

Este quinto episodio, escrito y dirigido por Ryan Murphy, se centra precisamente en el momento de su historia en común que tiene todos los ingredientes para el culebrón más intenso, con almas en pena y movimientos rastreros producidos por el odio a muerte y la envidia que todo lo corroe: la gala de los premios Oscar de 1963.

Una y otra vez, la serie nos muestra cómo las inseguridades de estas dos mujeres, que eran leyenda viva de Hollywood, las convirtieron en víctimas de las situaciones cuando podrían haber tenido el control. Pero dependían profundamente de la aprobación y el reconocimiento constante por parte de su entorno. Entendiendo esto, podemos comprender también (o intentarlo) las motivaciones detrás de sus acciones, las raíces de su profunda tristeza y los frágiles cimientos sobre los que se construían sus anhelos.

Todas las conversaciones interesantes de este episodio, y son varias, se producen en escenas en las que dialogan Joan y Bette con otra mujer en pantalla. Empezaremos con las Joan y dejaremos a Bette para el cierre, porque su relación con Olivia de Havilland es lo mejor del episodio, y lo único que evita que empecemos a desayunar con vodka, como hacen nuestras protagonistas.

La alianza entre Joan y Hedda

“¡Ese pobre Oscar está obligado a ver a esa mujer ir al baño!”.
(Hedda Hopper)

Al parecer, no está claro de quién fue la idea original en la vida real, pero en la serie, es Hedda Hopper la mente pensante detrás de la villanía que fue la campaña en contra de Bette Davies. Hedda es presentada como una persona terrible y, en consecuencia, un gran personaje. Es muy consciente de lo que hace para ganarse la vida y, aunque Joan se refugie en ella buscando una aliada, en realidad es otra titiritera manejando sus hilos: Hedda vive de los rumores y la llama del odio entre Bette y Joan mantiene caliente sus propios intereses.

Lo que vemos es una Joan capaz de cualquier cosa con tal de que Bette no gane el Oscar, aunque con su triunfo la película reciba un bono de un millón de dólares. Joan Crawford fue creada en un estudio y siempre fue valorada por su glamour adquirido y su belleza, no por su talento; y aunque tuviera lo segundo, lo que sabía, era que lo primero lo había perdido, de ahí nace su dolor y su desesperación: siente que ante los demás ya no es nadie.

Y se apunta al bombardeo, sabiendo desde el principio que la gratificación emocional será absolutamente nula. Las jóvenes actrices Geraldine Page (Sarah Paulson) y Anne Bancroft (Serinda Swan) entienden lo que esconde la propuesta de Joan y ven rápidamente lo absurdo de la situación, pero son capaces de ver que su petición es desesperada y proviene del dolor, por lo que reaccionan con simpatía y respeto.

La amistad de Bette y Olivia

“-Tú fuiste la primera persona que no me vio como una simple cara bonita. Me enseñaste cómo luchar. Y, vaya si luchaste por mí al principio de mi carrera.
-Y aquí estamos ahora, tú luchando por mí al final de la mía”.
(Olivia y Bette)

La confianza que existe entre ambas permite que Bette se sienta segura para quitarse la máscara con la que se protege ante las cámaras, se muestre vulnerable sin sentir temor y pueda desnudar una a una sus inseguridades. Olivia la acompaña en esa noche tan importante para demostrar públicamente su apoyo y para responder a sus necesidades de afecto con calidez, comprensión y cariño.

Aunque Olivia de Havilland reconozca en las entrevistas que se realizan en 1978, que la base de su amistad con Bette radica en que la segunda no la ve como una amenaza, es muy reconfortante ver su relación representada en pantalla. Ante tanta situación deprimente y de humillación constante, verlas juntas es lo mejor que le pudo pasar a este episodio.

Notas al margen

  • Ryan Murphy realizó un gran trabajo en la recreación de la gala de premios y nos dio la oportunidad de ver todos los entresijos de su producción y lo que ocurre tras bambalinas, con ese plano secuencia en el que Joan acompaña al ganador al Óscar a mejor director hasta la sala de prensa. Un despliegue técnico que nos deja otro de esos momentos de Mamacita para recordar:

Ninguna crítica sin destacar a Mamacita.

  • La escena en la que Bette le cuenta a Olivia que su Óscar está perdiendo su capa dorada, porque se acuesta a ver la tele con él, y tenerlo entre sus manos le recuerda la noche más feliz de su vida, ocurrió en la vida real, pero el interlocutor fue el propio Ryan Murphy durante la entrevista que le hizo a la actriz Bette Davies en 1989.
  • Este episodio puede ser una buena elección como inscripción en su candidatura a los premios Emmy para Susan Sarandon y Jessica Lange, ambas demuestran amplios rangos en su actuación y funciona fácilmente como una historia aislada del resto de la trama y condensada como unidad.
  • Durante la emisión de este episodio de Feud, Susan Sarandon aprovechó su cuenta de Twitter para recordar que ella y Julia Roberts también fueron víctimas de los rumores por parte de la prensa y sus propios agentes. Enlazó un artículo de Entertainment Weekly en el que aparece una frase que me veo obligada a reproducir (y aplaudir) aquí: “If you make a movie with a male star, everyone assumes you’re fucking. If it’s a female star, everyone assumes you’re fighting.”
  • Siguiendo con otro feud que se menciona en el episodio, el de Olivia de Havilland y su hermana Joan Fontaine, en este artículo podéis ver la foto a la que el personaje de Catherine Zeta-Jones hace referencia.
  • La primera actriz en ganar tres premios Oscar como protagonista fue finalmente Katharine Hepburn, quien también estuvo nominada junto a Bette Davies en 1963. Hepburn consiguió cuatro galardones en toda su carrera y mantiene el récord hasta el día de hoy.
  • En Vulture han recopilado los vídeos originales de la gala de premios de 1963 que pueden verse en el canal de YouTube de la Academia. Os dejamos con el vídeo en el que Joan Crawford consiguió su objetivo de la noche.

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