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Yo también tengo prejuicios (con las series)

Sobre esas series que me estaba perdiendo porque creía que eran “de señoros”

Jeremy Strong y Brian Cox, en ‘Succession’. (Fuente: HBO España)

Hace unas semanas, escribí una columna comentando unas declaraciones de uno de los jefes de Starz en las que él había definido Outlander, uno de los títulos más exitosos del canal, como una “serie para señoras”. Además de todas las posibles implicaciones (¿Qué es una serie para señoras? ¿Qué está queriendo decir sobre esas series y el público que las ve?), lo que resulta más indignante es que, a estas alturas, un ejecutivo de una cadena sea tan básico.

Pero, a una escala mucho menor y en un ámbito totalmente personal, me he descubierto siendo igual de básica a la hora de decidir qué series no veo. El aumento en la producción ha traído decenas de títulos que me atraen mucho más que otros, y ya no me siento obligada a ver series por ver: prefiero las que están protagonizadas por personajes femeninos, tengo de donde elegir y las otras las descarto. Y no pasa nada.

Pero a veces sí pasa.

Sé que no me estoy perdiendo nada por no ver cosas como Happy! o The Boys, porque eso está en las antípodas de todo lo que me puede interesar o entretener pero, como estaba harta de señoros y sus problemas, decidí ignorar activamente y por defecto casi todas las series protagonizadas principalmente por personajes masculinos. Y me estaba perdiendo Barry y Succession.

Stephen Root y Bill Hader, en ‘Barry’. (Fuente: IMDB)

La primera, la descarté porque “estaba protagonizada por el señor de Saturday Night Live, haciendo de asesino a sueldo y con mafiosos”; la segunda, “porque iba de señoros multimillonarios”. Antes de verlas no tenía ni idea de lo mucho que me iban a sorprender con cada episodio, de lo que me hacen pensar, de cuánto las disfruto…

Así que este es solo un pequeño ejercicio de autocrítica, con el que compruebo que ya me he hecho un callo de tanto tropezar con la piedra de mis propios prejuicios. Y también que no tengo memoria histórica, porque Billions y Peaky Blinders (que ya me diréis si, según lo que os he contado, no me parecen de señoros) son series que me encantan.

También es cierto que, en los cuatro ejemplos que menciono, los personajes que me terminan enamorando no son los que encabezan el cartel, pero lo que me llevo de todo esto es que las series que son buenas, lo son independientemente del género con el que se identifiquen sus protagonistas, porque si están bien escritas, todos sus personajes son oro, hasta los me gustan menos. Diréis que acabo de descubrir que el agua moja pero, como veis, esto se me olvida con más frecuencia de la que me gustaría. Qué buenas son Barry y Succession.

El momento en el que Sally nos representó a todas en ‘Barry’
Rompiendo el mito del personaje femenino fuertefueradeseries.com

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