Quantcast
Crítica: ‘The Good Fight’, 3x10 — ‘El del fin del mundo” - Fuera de Series
Fuera de Series Fuera de Series

Crítica: ‘The Good Fight’, 3×10 — ‘El del fin del mundo”

El final de la temporada 3 termina de hacer saltar en pedazos el universo de Diane y compañía

(Fuente: CBS)

Las bolas relámpago, o rayos globulares, son unos fenómenos atmosféricos bastante inusuales. Duran apenas segundos y se producen durante tormentas eléctricas como las que sacuden Chicago durante el final de la temporada 3 de The Good Fight. Los científicos tienen una explicación para ellas, pero su apariencia es totalmente apocalíptica: bolas de luz y energía que estallan en el aire no pueden causar otra cosa más que un poquito de susto.

Teniendo en cuenta que la temporada ha tomado prestada una de las enseñanzas más básicas del romanticismo decimonónico (que la climatología sea acorde con los sentimientos de los personajes), es muy apropiado que en este capítulo no llueva, pero que se produzcan esos extraños fenómenos por toda la ciudad, y cuando menos se esperan. Al fin y al cabo, el bufete se enfrenta a una destrucción de su reputación que puede hundirlo, y que puede ser su propio fin del mundo.

Curiosamente, los personajes se enfrentan a él habiendo aprendido poco de estos tumultuosos diez capítulos, o bastante poco. Diane sabe cómo aprovecharse del clima creado por Trump para su propio beneficio, pero subestima los pocos escrúpulos de algunos de sus rivales. Finalmente, le toma la medida a Blum, aunque eso implica que Maia caiga hacia el lado oscuro que representan no tanto él como sus padres. El apellido Rindell acaba pesando más y aprende a hacerse valer, a pelear por si mísma. La teatralidad de Blum y la comprensión de Maia de cómo piensan y actúan esos millonarios que se mueven ahora en Washington, alrededor de Trump, sí que da pavor.

No es el único error de cálculo que los personajes cometen. Solamente Lucca parece tener muy claro lo que está ocurriendo allí: que ser birracial la va a colocar siempre en desventaja (para los blancos es negra y para los negros, alguien que quiere ser blanca), que Maia los ha dejado atrás, que ese bufete nunca va solucionar sus tensiones raciales y sociales… En ese aspecto, Reddick, Boseman & Lockhart no es tan diferente de como era Lockhart/Gardner: los socios no terminan de tomarse en serio los problemas de quienes están por debajo de ellos y la situación acaba siempre estallándoles en la cara.

(Fuente: CBS)

De todos modos, en gran parte, el episodio pertenece a Diane. Durante la temporada ha estado aceptando que vive en un mundo que se rige por reglas diferentes a las que ella estaba acostumbrada y que consideraba civilizadas y adecuadas. Cuando decide actuar de acuerdo a esas nuevas normas, siempre acaba arrepintiéndose, pero se da cuenta de que tiene que adaptarse y que tiene que centrarse en las cosas que importan. Por eso apoya a Kurt en su discurso para presentar al presidente en un acto de veteranos (fantástica referencia a la realidad cuando es sustituido por una chica joven y más entusiasta que él durante el mitin de Trump) y por eso intenta acercarse de nuevo a Maia, aunque sea “comprándola” con la oferta de convertirla en socia.

Su error es confiar en Marissa y Jay para que lidien con el club de lectura. Ellos no saben que son de verdad peligrosas; ven a Rachel como alguien a quien se puede amenazar veladamente y se estará quieta, sin ser conscientes de que esas tácticas rastreras de 4chan para desactivar a sus críticos están al alcance de todos. Se han escudado muy rápido tras el anonimato que da internet y tras la justificación de que ellas no aprietan el gatillo cuando mandan a los GEO a casa de alguien y ese alguien acaba muerto. Ellas no están allí físicamente, ¿cómo van a ser culpables de que un policía pierda los nervios y de que la persona en cuestión actúe sospechosamente?

El relativismo moral llevado a sus consecuencias más extremas es lo que hemos visto desarrollarse durante estos diez capítulos. Los agentes armados en casa de Diane sólo la culminación de todo lo que hemos visto y, desde luego, también son el final más explosivo que The Good Fight podía tener. En este mundo ya no puede darse nada por sentado porque no hay líneas rojas. Todos los personajes las acaban traspasando.

Todas las críticas de la temporada 3 de ‘The Good Fight’

‘The Good Fight’ está disponible completa bajo demanda en Movistar+.

¡Suscríbete a la newsletter de Fuera de Series!

Date de alta gratis y recibe cada día el mejor contenido sobre series en tu correo electrónico

Subir