Buscar
Buscar

‘Bruja Escarlata y Visión’: ¿Es Wanda la nueva Daenerys?

(Fuente: HBO, Disney+)

Mujer fuerte, guapa, inteligente, heroína… y que al final se vuelve loca de remate dejando al novio (también guapo, también heroico y, por supuesto, mucho más estable mentalmente) con el pastel de arreglar el desaguisado que ha causado su chica. Lo mismo podríamos estar hablando de Daenerys, que de Jean Grey y, aparentemente, Wanda Maximoff. Entonces, ¿por qué los dos primeros casos hicieron que a tantos les hierva la sangre y el tercero no (al menos en el MCU)?

Daenerys: el arco argumental importa

Comencemos con la herida más fresca: Daenerys Targaryen. Cuando conocemos a la Madre de Dragones, de Khaleesi empoderada tiene poco. Nos la presentan joven, asustada, sujeta a los designios primero de su hermano y después de su marido. Por muy guapo y simpático que sea Jason Momoa, y por mucho que proyectemos esas características en su personaje de Khal Drogo, lo cierto es que se compra una esposa y la viola. Perfectamente lógico en la ambientación de la historia y acorde con las características de su personaje, pero llamemos al pan, pan y al vino, vino.

A partir de ahí, asistimos a un proceso de crecimiento y de descubrimiento de su propio poder que provocó que miles de mujeres a lo ancho y largo del globo se sintieran identificadas con esa reconquista: de Poniente y de la conciencia de su propio valor. Las camisetas de la madre de dragones se vendían como churros y más de una dijo aquello de “no soy una reina, soy una Khaleesi”. Y entonces llegó la última temporada y con ella la locura y el uso de armas de destrucción masiva contra una ciudad que ya se había rendido. Las pistas habían estado ahí, eso es cierto, pero la ficción de HBO había hecho todo lo posible para que nos olvidáramos de ello y presentarla como EL icono feminista de la serie.

Juego de Tronos nos miró a los ojos y dijo: Daenerys, la luchadora, la que os hemos presentado como icono feminista desde la primera temporada… mira, está loca de remate; el modo de actuar que si eres mujer lleva a recompensa es el de Sansa, tú aguanta todos los embates sin quejarte, que ya llegará tu momento. Por mucho que una adore a la mayor de los Stark, hay que admitir que, como mensaje global, aquello dejaba bastante que desear.

Jean Grey: Mens (in)sana in corpore superpoderoso

(Fuente: Marvel)

Lo de Jean Grey es todavía peor. Marvel siempre la presentó como la más «débil» de la Patrulla X. Porque… ¿la telequinesis? Una minucia comparada con el poder de Cíclope, su pareja, que puede hacer algo mucho más “masculino” como lanzar rayos láser por los ojos. Poco importa que el pobre Scott Summers sea uno de los personajes más sosos que nos ha dado la Casa de las Ideas. Cuando Jean se convierte en Fénix y, por tanto, puede dar sopas con ondas no solo a todos los de su equipo, sino a casi todos los superhéroes de Marvel… se vuelve loca. Se convierte en la Fénix Oscura y el sufrido Cíclope –como Jon Nieve- se vio obligado a matar a su novia, «histérica» perdida, antes de que ella nos matara a todos.

Parece que el famoso dicho “un gran poder, conlleva una gran responsabilidad”, cuando se trata de mujeres se convierte en “un gran poder, conlleva una gran locura”. Esto, en los cómics, se repite con Wanda, pero parece que no va a ser así en su versión en las pantallas, al menos a juzgar por lo que hemos visto en Bruja Escarlata y Visión.

Wanda: la depresión no es locura

(Fuente: Disney+)

Como a sus compañeras, a Wanda la conocemos sin ser la más poderosa de su entorno: ahí están Iron Man, el Capitán América o, más tarde, la propia Capitana Marvel. Igual que con Daenerys, asistimos a una búsqueda y a una reconciliación con su propio poder. “No puedo controlar su miedo, solo el mío”, dice justo antes de decir que no, no se va a quedar encerrada como si fuera un arma de destrucción masiva en lugar de una persona. En Bruja Escarlata y Visión descubrimos junto a ella que, al igual que Jean Grey, Wanda se ha convertido en uno de los seres más poderosos que existen.

No vamos a decir aquí que lo que Wanda hace a los ciudadanos de Westview está bien, porque no lo está. Lo más probable es que la Bruja Escarlata sea la villana, como mínimo, en la próxima El Doctor Extraño y el Multiverso de la Locura. Pero ojo, aquí se ha tenido mucho cuidado por parte de la narración en dos aspectos vitales: el personaje de Elizabeth Olsen lo ha perdido todo y, dados sus poderes, lo que ocurre tiene todo el sentido del mundo. No se presenta como la típica historia en la que ella se vuelve loca y él lo soluciona. Aquí ella lo provoca a través de su dolor, sí, pero también lo soluciona ella sola. La dejamos intentando comprender sus poderes, aunque igual está buscando en las fuentes equivocadas.

Símbolo de nada pero con la universalidad de lo humano

Primero, hay que dejar claro que Wanda solo pretende representarse a sí misma y a sus circunstancias. Ni su serie, ni las películas, la han presentado nunca como símbolo de nada. Asistimos al drama personal de alguien que lo ha perdido todo y resulta que también tiene superpoderes. Es algo equivalente a los ataques de ansiedad de Tony Stark o al Capitán América dejando que la “guerra civil” entre superhéroes se salga de madre solo por no perder a Bucky, su mejor amigo y su único vínculo con el pasado; o a Thor retirándose a lamer sus heridas como buenamente puede y entrando en un frenesí asesino cuando se reencuentra con Thanos, responsable de las muertes de todos los suyos. A nadie se le ocurriría decir que estos personajes están locos, así que decir lo mismo de Wanda está de sobra.

Esto es, precisamente, por lo que Bruja Escarlata y Visión ha convertido a la Wanda del MCU en un personaje mucho más interesante y mucho más redondo. La inestabilidad de la Bruja Escarlata no viene de ella, sino de la naturaleza de su poder; eso se esfuerzan en dejarlo muy claro. Tener la capacidad de reformular la realidad a tu antojo y no caer en la tentación de hacerlo cada vez que las cosas te van mal —y más aún cuando no entiendes muy bien cómo lo estás haciendo— no es locura, es humano. Es necesaria una voluntad de hierro para manejarlo bien y aun así tiene que ser agotador, especialmente cuando el mundo parece empeñado en arrebatártelo todo.

Bruja Escarlata y Visión’ está disponible en Disney+.

Further reading

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando, está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies. Pulse el enlace para más información. ACEPTAR

Aviso de cookies