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Estos capítulos muestran que ‘Expediente X’ sabía reírse de sí misma

La serie está disponible completa en Amazon Prime Video desde principios de mes

(Fuente: FOX)

Julio está siendo un mes más que propicio para los espectadores que quieran retomar series viejas que no vieron en su momento. Hace unos días, Amazon Prime Video anunciaba, por ejemplo, que incluía en su catálogo producciones españolas como Compañeros, Al salir de clase, Hospital Central o Aquí no hay quien viva, y a principios de mes repescaba una que hasta vivió hace un par de años una resurrección más reivindicable de lo que parece.

Se trata de Expediente X, la venerable serie de ciencia ficción y terror que marcó una época en los 90, lanzó al estrellato a David Duchovny y Gillian Anderson y cuya sombra se nota todavía en algunas series actuales, sobre todo las que tocan algún elemento sobrenatural en su trama. O se atreven con la clásica tensión sexual no resuelta entre su pareja protagonista de detectives de personalidades contrapuestas.

Cada vez que la serie se asoma de nuevo a las pantallas o a las plataformas de streaming, surgen las listas de episodios para ver una selección de los mejores momentos de sus once temporadas, ya sea para seguir su enrevesada conspiración, para conocer a sus mejores monstruos de la semana o para tener a mano un visionado de terror para Halloween. Sin embargo, la lista que mejor representa lo que era Expediente X en sus buenos momentos es una que repase sus capítulos autoparódicos.

Porque el sentido del humor era uno de los aspectos que más destacaba de la serie. Los fans más acérrimos aún nos acordaremos, probablemente, de Scully tarareando Maria, de West Side Story, en medio de un caso que involucraba quizás al chupacabras, o Mulder clavando lápices en el techo de su despacho mientras su compañera trabaja en el caso de una muñeca diabólica (coescrito por Stephen King). Empezando por la segunda temporada, en cada entrega hubo al menos uno de estos capítulos humorísticos que demostraban que los que mejor se parodiaban a sí mismos eran los propios guionistas de Expediente X.

Los tres mejores capítulos humorísticos

‘Jose Chung’s From Outer Space’, de la tercera temporada. (Fuente: FOX)

El humor, de hecho, era una de las maneras en las que aprovechaba la química entre Mulder y Scully y se construía su relación, pero no fue hasta casi el final de la segunda temporada cuando Chris Carter, showrunner de la serie, se vio afianzado en FOX para dar un golpe de timón en el tono de los episodios y entregar una peculiarísima historia ambientada en un circo que parecía una mezcla entre La parada de los monstruos y un chiste de David Lynch, con una escena en la que Mulder y Scully exhumaban una patata del jardín de una casa y homenaje final a La dama de Shanghai incluido.

El timing cómico de sus dos actores y lo entregados que estaban a autoparodiarse convenció a Carter de que la comedia era una ruta que merecía la pena explorar. Quitaba hierro a toda la intensidad que rodeaba a la conspiración y, además, permitía que las temporadas tuvieran pequeños respiros en sus más de 22 capítulos por año. De la etapa clásica de Expediente X hay tres de esos episodios que son la trinidad, los mejores tanto en una lista de capítulos humorísticos como en un ranking general de sus 217 capítulos.

Jose Chung’s From Outer Space (3×20) siempre lidera ambas clasificaciones. Es la parodia definitiva de la serie: Mulder y Scully ven cómo los refleja un reputado autor de ciencia ficción que escribe un libro basado en uno de sus casos. Las exageraciones de los testimonios que recoge, el uso de recursos de la ciencia ficción de los 50, el corazón que, sin embargo, late por debajo de toda la historia… Fue, de alguna manera, la plantilla para muchos de los capítulos cómicos que vendrían después.

Los otros dos ejemplos más destacados son Small Potatoes (4×20) y Bad Blood (5×12), episodios que explotan la atracción entre Mulder y Scully y sus diferentes puntos de vista ante su trabajo a través de un cambiaformas necesitado de cariño y un pueblo de vampiros que confunden completamente a los agentes del FBI. Junto a esa trilogía de capítulos también se menciona el doble Dreamland (6×04–05) en el que Mulder intercambia su cuerpo con un funcionario gris (interpretado por Michael McKean) que aprovecha su oportunidad al máximo.

Cuando la conspiración era lo peor de ‘Expediente X’

Una imagen de ‘Hollywood A.D.’ (Fuente: FOX)

A partir de la séptima temporada, puede decirse que la serie entró en un periodo de declive, aunque aquella entrega aún tuviera buenos episodios autoconclusivos. Uno de ellos, Hollywood A.D. (7×19), es otro de los más recordados porque lleva a Mulder, Scully y Skinner a la Meca del Cine, al rodaje de una película sobre los expedientes X. Entre homenajes a Pijama para dos, la presencia de Garry Shandling y Tea Leoni y guiños a cómo Hollywood tergiversa siempre la realidad para que sea más espectacular, es uno de los puntos más álgidos de la última mitad de la serie.

Esa mitad estaba compuesta por temporadas en las que la serie intentaba recuperar la magia liando cada vez más la conspiración e intentando elevar hasta el infinito los peligros que acechaban a Mulder y Scully. La marcha de David Duchovny durante la octava entrega dificultó más la tarea, aunque aún hubo algunas historias originales como el homenaje a la ficción televisiva que Vince Gilligan se marcó en Sunshine Days (9×18). Dogget y Reyes hicieron lo que pudieron, pero hasta las dos temporadas del revival que FOX emitió en 2016 y 2018 demostraron que la química entre Duchovny y Anderson era la piedra angular sobre la que se construía la serie.

En la décima temporada, el engranaje de Expediente X estaba aún un poco oxidado. Mulder & Scully meet the Were-Monster (10×03), el episodio humorístico correspondiente, era un viejo guión descartado de Darin Morgan (el guionista más excéntrico de la serie) que contenía algunos momentos divertidos, pero que también acusaba haberse quedado desfasado en el tratamiento de algunos personajes.

El siguiente capítulo que Morgan coescribió con Carter, The lost art of forehead sweat, ya en la 11ª temporada, sí recuperaba el aire de tomarse poco en serio a sí mismos de los mejores episodios autoparódicos. Una conspiración alrededor de recuerdos de cosas que nunca ocurrieron era, de paso, la excusa para hablar de fake news y del concepto de la posverdad, y seguía afianzando la idea de que, a la hora de reírse de Expediente X, ellos mismos eran quienes sabían hacerlo mejor.

Y, además, aquella última entrega ya merece la pena por lo divertidos y comodísimos que Mulder y Scully están juntos.

‘Expediente X’ está disponible completa en Amazon Prime Video.

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